Medellín floreció el domingo 11 de agosto con el majestuoso desfile de más de medio millar de campesinos cargando en sus espaldas enormes arreglos florales durante la edición 67 del Desfile de Silleteros que cerró la Feria de las Flores ante la mirada de unos 800 mil espectadores.
Después de abandonar en la madrugada sus pintorescas fincas en el caserío de Santa Elena, donde hace más de seis décadas nació esta florida tradición, los silleteros presentaron las obras de arte que diseñaron y elaboraron con las flores que ellos mismos cultivan en sus jardines.
Al ser el corazón de la feria, que cada año, durante agosto, llena de millones de flores a esta ciudad colombiana, los silleteros pasaron los últimos días concentrados en las creaciones, que fueron aclamadas en un recorrido de 2.8 kilómetros, vividos al ritmo de música tropical, aplausos y el canto de “vuelta, vuelta” que en cada tramo soltó la multitud para poder disfrutar de cada detalle de los arreglos.
Un hombre prepara su silleta para participar en la edición 67 del Desfile de Silleteros de la Feria de las Flores. EFE/ Luis Eduardo Noriega Arboleda (Luis Eduardo Noriega A/)
Con la silleta a cuestas, como sucedió en 1957 con el primer desfile realizado por cargueros del departamento de Antioquia, apareció en primera fila Juan Ortiz, de la vereda (aldea) El Placer, como el ganador absoluto del desfile al imponerse con su arreglo floral en la categoría ‘Monumental’.
“Estoy muy contento. El año pasado por un error me descalificaron. Me puse triste, pero mis hijos me animaron a hacer otra. Les dije que para este año iba a hacer casi la misma silleta porque sabía que con esa iba a estar entre los finalistas. Este premio gordo, como decimos, no me lo esperaba”, expresó a periodistas Ortiz.
Para el ganador este triunfo representó una “revancha” y un premio a hacer “las cosas con amor y en familia” luego de más de 18 horas de trabajo en la silleta que deslumbró al jurado.
También brillaron los silleteros ganadores María Carolina Atehortúa, en la categoría “Emblemática”; Edwin Camilo Ramírez, en “Artística”; Dórigo de Jesús Zapata, en “Tradicional”; Juan Camilo Atehortúa, en “Comercial”; Samuel Morales Henao, en “Junior”, y Julián Ramírez, en “Infantil”.
Una mujer carga una silleta durante la edición 67 del Desfile de Silleteros de la Feria de las Flores en Medellín (Colombia). EFE/Luis Eduardo Noriega Arboleda
Venezuela y Estados Unidos, sin relaciones desde 2019, retomaron este miércoles sus conversaciones tras varios meses en vaivén y con las inminentes presidenciales del próximo 28 de julio en el país caribeño como telón de fondo, seguidas de cerca por Washington.
Tal y como lo anunció el mandatario Nicolás Maduro el lunes, ambos países celebraron este miércoles, de manera virtual, una primera reunión, durante la que se comprometieron, según Caracas, a “trabajar de forma conjunta para ganar confianza y mejorar las relaciones” y a “mantener las comunicaciones de manera respetuosa y constructiva”.
A través de X, el jefe negociador de Maduro, Jorge Rodríguez -también presidente de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento)-, señaló que la delegación venezolana rechazó las “tergiversaciones que, sobre este diálogo y de manera reiterada, han publicado voceros del Gobierno” estadounidense.
Asimismo, insistió en que estas conversaciones deben “limitarse a lo acordado” con la mediación de Catar, que contempla, fundamentalmente, el levantamiento de sanciones.
El diálogo -con el que Maduro logró, en diciembre, la liberación del empresario colombiano Alex Saab- estuvo congelado tras su último desencuentro, en abril, cuando Washington revirtió el alivio parcial de sanciones otorgado en octubre a Caracas, al considerar que este no cumplió, en su totalidad, con el Acuerdo de Barbados -suscrito entre el chavismo y la oposición mayoritaria-, que establece garantías electorales.
Sin ‘manipulaciones’
Rodríguez -también jefe negociador en el diálogo con el antichavismo- indicó en su mensaje que, para “seguir recuperando la confianza mutua y las relaciones” entre ambos Gobiernos, “se deben respetar los principios de autodeterminación, soberanía y reciprocidad”, lo que para Venezuela significa abstenerse de injerir en sus asuntos internos, entre ellos, las presidenciales.
El lunes, Maduro -candidato a la reelección- adelantó que esta nueva ronda de negociación, que dijo haber aceptado tras recibir propuestas durante dos meses, se basará en “restablecer los términos del diálogo con respeto, sin manipulaciones”, y en que Estados Unidos “cumpla con los acuerdos firmados en Catar”.
Por su parte, Estados Unidos insistió este miércoles en que está abierto a un diálogo con el Gobierno de Maduro de “buena fe”, y reafirmó la solicitud de que las presidenciales del 28 de julio sean “competitivas e inclusivas”.
La Casa Blanca, según dijo en una rueda de prensa su portavoz, Karine Jean-Pierre, es “consciente de que el cambio democrático no será fácil y requiere de un compromiso serio”.
Desde marzo de 2022, cuando una delegación de la Casa Blanca viajó a Caracas a reunirse con Maduro, las conversaciones bilaterales han sido intermitentes y con altibajos.
Si bien el Gobierno chavista asegura haber vencido “el bloqueo criminal”, casi a diario exige el levantamiento de las sanciones, a las que suele llamar “medidas coercitivas unilaterales”, y recientemente esta solicitud también ha ocupado espacios en pancartas de Caracas.
Las reacciones
La principal coalición opositora venezolana, la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), considera positivo el reinicio del proceso de diálogo entre Estados Unidos y Venezuela, ya que las diferencias “se deben tratar de resolver por la vía pacífica”.
Según dijo el secretario ejecutivo de la alianza, Omar Barboza, este sector opositor no participará en el diálogo, al ser un proceso bilateral entre Gobiernos, pero -dijo- se activó una comisión negociadora de la coalición para estar atenta a “intervenir en cualquier espacio que sea posible trabajar por la normalidad del proceso electoral y por el respeto a las garantías democráticas”.
Por su parte, la líder opositora María Corina Machado cuestionó hoy, durante una entrevista con El Tiempo de Colombia, el “interés repentino de restablecer las conversaciones”.
“Quien ha violado sistemáticamente el proceso ha sido el régimen de Maduro”, dijo la exdiputada, quien aseguró que la PUD cumplió con “todo” lo establecido en el Acuerdo de Barbados.
Mientras, el diputado chavista Roy Daza, segundo vicepresidente de la Comisión de Política Exterior, Soberanía e Integración del Legislativo, calificó como “extraordinaria” la reanudación de las conversaciones, que -señaló- confirma “el reconocimiento de Nicolás Maduro como presidente de la República Bolivariana de Venezuela”, según publicó el partido gobernante PSUV en una nota de prensa.
Fotografía de un cartel contra las sanciones impuestas por Estados Unidos, el 28 de junio del 2024 en Caracas (Venezuela). EFE
El psicólogo, educador y autor Daniel Kahneman, que en 2002 ganó el premio nobel de Economía sin haber estudiado economía, murió este miércoles a los 90 años, según informó su pareja al New York Times, la también psicóloga Barbara Tversy, quien no indicó el lugar de su deceso.
Kahneman (Israel, 1934), que compartió el premio nobel con Vernon Smith, se destacó por demostrar cómo los humanos toman decisiones, particularmente en situaciones de incertidumbre, lo que se puede ver en el fenómeno de la aversión a las pérdidas.
El psicólogo, que vivió en Manhattan, empleó su formación como psicólogo para avanzar en lo que se dio en llamar economía del comportamiento.
Su trabajo, que realizó en su mayoría durante la década de 1970, llevó a repensar temas como la negligencia médica y las negociaciones políticas internacionales, lo que analizó, principalmente junto a Amos Tversky, un psicólogo cognitivo de a Universidad de Stanford, con quien trabajó gran parte de su carrera señalan medios locales.
Fotografía de archivo del psicólogo israelí-estadounidense Daniel Kahneman (i). EFE/Michael Reynolds
(MICHAEL REYNOLDS/)
Su investigación ayudó a establecer el campo de la economía conductual, que aplica conocimientos psicológicos al estudio de la toma de decisiones económicas, pero también tuvo un efecto de gran alcance fuera del ámbito académico, destacó The Washington Post.
Kahneman, que pasó su infancia en Francia donde sus padres llegaron en la década de 1920, descubrió que las personas dependen de atajos intelectuales que a menudo conducen a decisiones equivocadas que van en contra de sus propios intereses y que esas decisiones ocurren porque los humanos “están demasiado influenciados por acontecimientos recientes”.
Su reconocimiento público se basó en gran medida en su libro Pensar, rápido y lento, que se publicó en 2011y se colocó en las listas de los más vendidos en ciencia y negocios, en el que explicó sus hallazgos con un estilo de escritura atractivo, utilizando viñetas ilustrativas con las que incluso los lectores no profesionales podían interactuar, destacó el New York Times.
Fotografía de archivo del premio nobel de Economía Daniel Kahneman. EFE/JuanJo Martin
(JuanJo.Martin/)
Gran parte de su trabajo se basa en la noción (que él no originó sino que organizó y avanzó) de que la mente opera de dos modos: rápido e intuitivo (actividades mentales con las que más o menos nacemos, llamado Sistema Uno), o lento y analítico, un modo más complejo que involucra experiencia y requiere esfuerzo (Sistema Dos), señala además el diario.
“Soy el abuelo de la economía del comportamiento”, dijo al Times en 2016 cuando le entrevistaron para este obituario, destacó además el rotativo.
Kahmenan, que en 2002 obtuvo el Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel, enseñó en la Universidad Hebrea de Jerusalem, en la Universidad de Columbia Británica, en la de California en Berkeley y en la de Princeton.
Imagen de archivo del premio nobel de Economía Daniel Kahneman. EFE/Fernando Alvarado