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Se aceptan opiniones… mientras sean las mías

La libertad de expresión vive un momento extraordinario. Nunca fue tan fácil decir lo que uno piensa. Lo curioso es que tampoco nunca fue tan difícil aceptar que los demás hagan exactamente lo mismo.

Existe una curiosa especie de demócrata de tiempo parcial. Defiende con entusiasmo el derecho a opinar… siempre que nadie cometa la imprudencia de opinar sobre su opinión. Para ellos, el desacuerdo no forma parte del debate; es una insolencia. La réplica no es una respuesta; es una ofensa. Y el silencio ajeno, por supuesto, siempre confirma que tenían razón.

Su lógica merece un museo.

Si respondes, te dolió.

Si no respondes, te quedaste sin argumentos.

Si preguntas, eres conflictivo.

Si explicas, eres arrogante.

Si ironizas, eres soberbio.

Y si decides seguir con tu vida… acabas de perder por abandono.

Es un reglamento admirable. Las reglas cambian cuando hace falta, pero el resultado nunca sorprende. Tiene una ventaja difícil de igualar: el árbitro, el jugador y el campeón suelen ser la misma persona.

Internet democratizó la opinión, y eso fue una gran noticia. Lo que nadie advirtió fue que también democratizaría la certeza absoluta. Hoy abundan personas que no buscan contrastar ideas; buscan confirmar que jamás tendrán que revisar las propias. Confunden el desacuerdo con la falta de respeto y la respuesta con la agresión.

Hay un personaje que nunca falta en esta historia. Es el que anuncia con solemnidad:

—No volveré a leerla.

Siempre imagino que espera una reacción dramática. Tal vez una llamada urgente preguntándole cómo sobrevivirá la literatura sin su presencia. Sin embargo, la realidad tiene bastante menos vocación de drama. El siguiente artículo se publica. El café sigue caliente. El mundo continúa con una indiferencia casi ofensiva.

Y, curiosamente, muchos regresan.

Al parecer, algunos “nunca más” duran exactamente hasta la siguiente publicación.

Existe otra teoría fascinante: si un escritor responde un comentario, está desesperado. Si no responde, fue derrotado intelectualmente. Nunca contemplan una tercera posibilidad: que simplemente tenga una vida.

Trabaja. Lee. Comparte con su familia. Sale a caminar. Escribe otro artículo. O, sencillamente, decide no invertir horas en una discusión que dejó de ser un intercambio de ideas para convertirse en un concurso de egos.

Hay personas convencidas de que un comentario suyo puede cambiarte el día, la carrera o el prestigio. Debe de ser agotador vivir creyéndose tan importante en la vida de un desconocido. La realidad suele ser mucho más discreta. Mientras algunos celebran una supuesta victoria, el destinatario del comentario ya está pensando en el próximo proyecto, en el supermercado o en qué cocinar para la cena.

Es difícil provocar un terremoto cuando apenas logras mover una notificación.

Lo verdaderamente revelador aparece cuando se terminan las razones. Entonces entra en escena el recurso favorito de quienes ya no tienen argumentos:

Los adjetivos.

Porque responder una idea exige esfuerzo. Descalificar a quien la expresa apenas requiere mal humor. Es mucho más sencillo etiquetar a una persona que desmontar un razonamiento.

Con el tiempo descubrí algo que internet rara vez enseña: no toda conversación merece convertirse en una discusión, y no toda discusión merece una respuesta. No por falta de argumentos, sino por exceso de experiencia.

Hay conversaciones que iluminan.

Otras solo consumen batería.

El tiempo también argumenta, aunque lo haga sin levantar la voz.

Escribo porque disfruto escribir. Porque ordenar ideas me resulta más interesante que coleccionar discusiones. No escribo para gustarle a todo el mundo; eso sería tan imposible como pretender que todos disfruten el mismo libro, la misma canción o el mismo café.

Quien se queda, bienvenido.

Quien se va, buen viaje.

Y quien regresa después de anunciar que jamás volvería… también encontrará la puerta abierta.

Al final entendí que escribir nunca fue un concurso de popularidad. Es un ejercicio de libertad. La libertad de pensar, de disentir y, sobre todo, de elegir qué conversaciones merecen nuestro tiempo.

Hay comentarios que buscan comprender.

Otros solo buscan tener la última palabra.

Aprender a distinguirlos también forma parte del oficio de vivir.

Porque el ego convierte cualquier desacuerdo en una ofensa; la inteligencia, en cambio, lo convierte en una pregunta.

Las opiniones cambian.

Los comentarios se olvidan.

El carácter permanece.

Y quizá la mayor victoria no consista en tener siempre la última palabra, sino en conservar la serenidad mientras otros siguen convencidos de que un comentario puede detener la vida de alguien que, hace mucho, decidió seguir caminando.

La autora es profesora de filosofía.

La censura vista por Jocsan Fernández
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Suicidios en Panamá: 615 muertes en cinco años; 87% de las víctimas eran hombres

En Panamá, 615 personas murieron por suicidio en los últimos cinco años. Esa cifra forma parte de los registros oficiales, pero detrás de cada caso hay una historia, una familia y una ausencia que no puede medirse únicamente con estadísticas.

Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) de la Contraloría General de la República muestran una tendencia que encendió las alertas de salud pública: entre 2020 y 2024, los suicidios aumentaron 73%, al pasar de 93 casos en 2020 a 161 en 2024, el registro más alto del periodo analizado.

El incremento ocurre en un contexto en el que el sistema público enfrenta otro desafío: su capacidad para responder a la demanda de atención en salud mental. El Ministerio de Salud (Minsa) reconoce que la red pública no cuenta con suficientes especialistas para cubrir las necesidades de la población.

Pero las estadísticas también revelan un patrón que se mantiene durante los últimos años: los hombres concentran la mayoría de las muertes por suicidio en Panamá.

Entre 2020 y 2024, de las 615 personas fallecidas, 538 eran hombres y 77 mujeres. Esto significa que el 87.4% de las víctimas correspondía al sexo masculino.

Solo en 2024, de los 161 suicidios registrados, 142 correspondieron a hombres y 19 a mujeres.

El grupo de edad con mayor número de fallecimientos ese año fue el de 20 a 24 años, con 20 casos.

Este comportamiento plantea uno de los principales retos para la prevención: comprender por qué, aunque los problemas de salud mental pueden afectar a toda la población, la mortalidad por suicidio se concentra de manera tan marcada en los hombres.

El jefe nacional de Salud Mental del Minsa, Roberto González De La Lastra, explicó que estos datos evidencian la necesidad de desarrollar estrategias diferenciadas, especialmente dirigidas a hombres jóvenes y adultos jóvenes.

Añadió que existen diferencias en la manera en que hombres y mujeres buscan ayuda y acceden a los servicios de salud, un factor que debe considerarse dentro de las políticas de prevención.

Una brecha que va más allá de los diagnósticos

La diferencia entre hombres y mujeres en las muertes por suicidio no significa que los problemas de salud mental afecten únicamente a un grupo.

Los registros de trastornos mentales y del comportamiento muestran una distribución más equilibrada. Entre 2020 y 2024, Panamá contabilizó 666 casos relacionados con estas condiciones: 344 correspondieron a hombres y 322 a mujeres.

La diferencia plantea una pregunta: si hombres y mujeres llegan a los servicios de salud mental en proporciones similares, ¿por qué las muertes por suicidio continúan concentrándose principalmente en los hombres?

Para la psicóloga clínica e investigadora Virginia Torres-Lista, la respuesta está relacionada con múltiples factores y no con una sola causa.

“El suicidio es multifactorial; puede ocurrir por componentes sociales, culturales, biológicos, psicológicos y ambientales”, explicó.

La especialista señaló que, en el caso de los hombres, influyen factores culturales relacionados con la forma en que históricamente se han construido los roles masculinos.

Según Torres-Lista, muchos hombres crecen bajo mensajes que les indican que deben ser fuertes, resolver solos sus problemas y evitar expresar emociones consideradas como señales de vulnerabilidad.

Estas ideas pueden convertirse en una barrera para buscar apoyo profesional.

“Decir que un hombre está pasando por depresión y ansiedad es sinónimo de debilidad. Esto hace que asistan menos al sistema de salud y que las estadísticas de diagnóstico no reflejen el 100% de nuestra realidad”, afirmó.

La psicóloga explicó que hablar de salud mental continúa siendo un reto social, pese a que existe una mayor conversación pública sobre el tema.

“Conversar sobre salud mental no es cuestión de género; es un derecho y un deber que tenemos todos”, señaló.

También advirtió que esta situación comienza a observarse desde edades tempranas, debido a que algunos niños y adolescentes tienen dificultades para expresar lo que sienten o pedir ayuda cuando atraviesan una crisis emocional.

Un fenómeno con múltiples causas

El suicidio es un fenómeno complejo que no puede atribuirse a un solo elemento.

El Minsa identifica factores individuales, familiares, sociales y comunitarios que pueden aumentar la vulnerabilidad de una persona.

Entre ellos están los antecedentes de intentos suicidas, los trastornos mentales, el consumo problemático de alcohol y otras sustancias, la violencia, el aislamiento social, las dificultades económicas, las barreras de acceso a los servicios de salud y el estigma asociado a pedir ayuda.

Torres-Lista agregó que factores como el desempleo y las dificultades económicas pueden convertirse en elementos de riesgo cuando se combinan con otros problemas personales o sociales.

Sin embargo, Panamá todavía no cuenta con un estudio nacional de autopsia psicológica que permita establecer qué peso tiene cada uno de estos factores en la población.

Por esta razón, González De La Lastra aclaró que parte del análisis se basa en evidencia científica internacional y no en una investigación nacional que determine las causas específicas del fenómeno en el país.

El sistema reconoce déficit de especialistas

Mientras aumentan las muertes, la capacidad de respuesta del sistema público enfrenta limitaciones.

Consultado por La Prensa sobre si el recurso humano disponible es suficiente para atender la demanda nacional, el jefe nacional de Salud Mental del Minsa, Roberto González De La Lastra, respondió: “No lo son, y el Ministerio no sostiene lo contrario”.

Según el censo nacional de recursos humanos realizado por el Minsa entre abril y mayo de 2026, la red pública cuenta con 54 psiquiatras, 85 psicólogos, 81 trabajadores sociales y 78 enfermeras de salud mental.

En total, son 298 profesionales.

Sin embargo, la distribución del personal presenta importantes diferencias entre regiones.

De los 54 psiquiatras identificados, 37 se concentran en Panamá Metro, Panamá Oeste, Panamá Norte, Panamá Este y San Miguelito.

En contraste, Guna Yala, Ngäbe Buglé y Darién no cuentan con psiquiatras.

En Guna Yala tampoco hay psicólogos ni enfermeras de salud mental.

González De La Lastra explicó que la disponibilidad real puede ser menor a la reflejada en las cifras, debido a que algunos profesionales están jubilados, en licencia, cumplen funciones administrativas o trabajan de manera parcial.

Como ejemplo, mencionó que Panamá Oeste, con una población aproximada de 650 mil habitantes, cuenta únicamente con dos psiquiatras a tiempo completo y nueve centros de salud sin psicólogo.

También señaló que Herrera llegó a quedar temporalmente sin cobertura psiquiátrica cuando el único especialista de la región salió de licencia por estudios.

Las cifras podrían ser mayores

El Minsa advierte que los registros oficiales podrían no reflejar completamente la magnitud del problema.

Además de los 161 suicidios confirmados en 2024, se contabilizaron 309 defunciones clasificadas como “eventos de intención no determinada”.

Esta categoría se utiliza cuando no es posible establecer con certeza la intención de la muerte.

González De La Lastra explicó que una proporción de esos casos podría corresponder a suicidios que no fueron certificados como tales.

Por ello, el fortalecimiento de la certificación de las causas de muerte y la coordinación con el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses forman parte de las acciones previstas.

Señales de alerta y cómo actuar

Torres-Lista explicó que existen cambios de comportamiento que pueden advertir que una persona necesita apoyo.

Entre ellos mencionó modificaciones importantes en la rutina, pérdida de interés por actividades que antes disfrutaba, aislamiento social, dificultades para concentrarse, cambios en los hábitos de sueño o alimentación, problemas en el trabajo o los estudios, sentimientos persistentes de culpa o pérdida de esperanza.

Ante una situación de este tipo, recomendó conversar y escuchar sin juzgar.

“El factor clave es conversar y escuchar sin juzgar, para orientar a la persona a buscar ayuda de un profesional de la salud”, señaló.

La especialista insistió en que buscar ayuda psicológica no representa una muestra de debilidad.

“No estás en una competencia para medir qué tan fuerte eres. Buscar ayuda no es sinónimo de debilidad; al contrario, eres valiente y crees en ti”, afirmó.

El plan para reducir las muertes

Ante este escenario, la Jefatura Nacional de Salud Mental elaboró el Plan Nacional para la Prevención, Atención y Posvención del Suicidio en Panamá 2026-2030, que se encuentra en proceso de validación intersectorial y costeo.

La meta es reducir en al menos 15% las muertes por suicidio hacia 2030, tomando como referencia las 161 registradas en 2024.

Además, busca aumentar en 50% la detección y notificación de conductas suicidas.

Entre las acciones previstas están la formación de nuevos psiquiatras mediante becas y convenios con universidades nacionales y organismos internacionales; la creación de nuevas plazas; la asignación prioritaria de especialistas a regiones con menor cobertura; el fortalecimiento de la atención primaria; la capacitación de docentes, líderes comunitarios y periodistas; y una estrategia específica dirigida a hombres.

González De La Lastra insistió en que toda persona que llegue a un servicio de salud por una conducta suicida debe recibir una evaluación del riesgo, un plan de seguridad y seguimiento, aunque no exista un especialista disponible en ese momento.

“Cada consulta representa una oportunidad de prevención”, señaló.

La cifra de 615 muertes en cinco años refleja un desafío que va más allá de las estadísticas: Panamá enfrenta el reto de reducir las muertes por suicidio, pero también de fortalecer una red de atención capaz de identificar a tiempo a quienes atraviesan una crisis emocional y acompañarlos antes de que ocurra una pérdida.

© BlindTurtle

Detrás de cada muerte por suicidio hay una historia y una familia afectada. En Panamá, 615 personas fallecieron por esta causa entre 2020 y 2024. Foto/iStock
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Café con La Prensa: Innovación y conectividad aérea marcan el debate sobre el futuro del turismo

Más de 3 millones de visitantes internacionales aspira captar Panamá este año para fortalecer la industria turística y generar una derrama económica que beneficie no solo a la ciudad de Panamá, sino también al interior del país.

Aunque el destino mantiene una estrategia de promoción en los mercados internacionales, el sector reconoce que aún enfrenta desafíos para elevar su competitividad, entre ellos el fortalecimiento de la infraestructura turística, la adaptación a las nuevas tendencias de viaje, la incorporación de herramientas tecnológicas que mejoren la experiencia del visitante y la captación de segmentos de alto valor, como el turismo de reuniones, incentivos, congresos y convenciones (MICE).

Estos temas serán abordados durante el foro Café con La Prensa. “Turismo: Innovación, tecnología y experiencias digitales en Panamá”, un espacio de análisis que reúne a representantes de la industria hotelera, el sector turístico, la aviación y los medios de pago para debatir cómo las nuevas tecnologías y los cambios en las preferencias de los viajeros están transformando el turismo y qué oportunidades tiene Panamá para consolidarse como un destino más competitivo.

La jornada se desarrolla en dos paneles. El primero esta dedicado a la evolución de la experiencia y la operación hotelera, con énfasis en la personalización de los servicios, la transformación digital y las herramientas que permiten mejorar la gestión y la competitividad de los establecimientos turísticos.

Participan Sarah Valencia, directora de Ventas y Mercadeo de Hyatt Regency Panama City, y Antonio Manfredonio, Sales Country Manager de Grand Decameron Panamá.

Sarah Valencia, directora de Ventas y Mercadeo de Hyatt Regency Panama City, planteó que Panamá debe avanzar de su posicionamiento como centro de conexiones aéreas hacia una estrategia que vincule verdaderamente al viajero con el destino.

“Conectar al pasajero con el aeropuerto es un logro operativo, es un logro de logística, pero conectar al pasajero con un destino se hace con experiencias”, expresó.

Sarah Valencia, directora de Ventas y Mercadeo de Hyatt Regency Panama City. LP/Alexander Arosemena

A su juicio, el nuevo perfil del visitante ya no separa estrictamente los viajes de negocios de las vacaciones, sino que busca combinar productividad, bienestar, gastronomía, cultura y naturaleza.

"El futuro no consiste en atraer más visitantes, sino en lograr que se queden más tiempo". Sarah Valencia, directora de Ventas y Mercadeo de Hyatt Regency Panamá, plantea que el desafío del turismo panameño es aumentar la estadía de los viajeros para generar más ingresos en… pic.twitter.com/LttkOFCPvL

— La Prensa Panamá (@prensacom) July 28, 2026

Valencia sostuvo que el éxito del turismo no debe medirse únicamente por la cantidad de pasajeros que llegan, sino por el tiempo que permanecen y el valor económico que generan.

En ese sentido, afirmó que la principal competencia inmediata del país es “el viernes”, cuando muchos viajeros de negocios concluyen sus compromisos y regresan a sus lugares de origen.

"Nuestra competencia primaria no son otros países, es el viernes". Sarah Valencia sostiene que el principal desafío del turismo en Panamá es evitar que los viajeros se marchen apenas terminan sus reuniones y lograr que extiendan su estadía para descubrir más del país. Una apuesta… pic.twitter.com/490Pl7kqSI

— La Prensa Panamá (@prensacom) July 28, 2026

“La próxima etapa del turismo panameño es pasar de un destino eficiente a un destino inolvidable”, destacó, al destacar que una mayor estadía se traduce en más consumo en hoteles, restaurantes, transporte, comercio y actividades turísticas.

Antonio Manfredonio, Sales Country Manager de Grand Decameron Panamá, destacó el crecimiento registrado por la actividad hotelera fuera de la ciudad capital.

Con datos acumulados hasta junio de 2026, señaló que la ocupación del mercado hotelero regional alcanzó el 63.8%, lo que representó un incremento de 16% frente al año anterior.

Antonio Manfredonio, Sales Country Manager de Grand Decameron Panamá. LP/Alexander Arosemena

En el conjunto de cinco grandes hoteles de la Riviera Pacífica, la ocupación superó el 70%, con un crecimiento interanual de 18%.

La tarifa promedio regional se ubicó en $160, mientras que en el grupo competitivo de la Riviera Pacífica llegó a $197.66.

El ejecutivo también informó que el ingreso por habitación disponible alcanzó $101.75 en el mercado regional y $149.40 en los principales hoteles de la Riviera Pacífica.

Grand Decameron proyecta un segundo semestre positivo para la Riviera Pacífica, impulsado por nuevas rutas aéreas desde Ecuador y Wingo, además del crecimiento de mercados como Colombia, Brasil y Argentina. Según Antonio Manfredonio, la conectividad seguirá fortaleciendo la… pic.twitter.com/GAy6ALRzRg

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Aseguró que las perspectivas para el segundo semestre son positivas, apoyadas por nuevas conexiones aéreas, el crecimiento de mercados como Colombia y la recuperación de viajeros procedentes de Brasil y Argentina.

Antonio Manfredonio destacó que Grand Decameron digitalizó el proceso de ingreso al hotel. Ahora los huéspedes pueden completar el check-in desde su celular antes de llegar, reduciendo tiempos de espera y agilizando la atención mediante herramientas tecnológicas.… pic.twitter.com/emwSpIiwMq

— La Prensa Panamá (@prensacom) July 28, 2026

Además, resaltó que más del 70% de las reservas se realiza mediante teléfonos celulares, por lo que la industria debe continuar invirtiendo en sistemas digitales, procesos de registro en línea y plataformas que permitan responder con mayor rapidez a los viajeros.

Café con La Prensa sobre el turismo en Panamá. LP/Alexander Arosemena

El segundo panel amplia la conversación hacia la conectividad aérea, la promoción internacional de Panamá, las experiencias digitales y los nuevos medios de pago, aspectos considerados estratégicos para facilitar los viajes y fortalecer el posicionamiento del país como destino turístico.

Los expositores son: Ernesto “Tito” Orillac, empresario del sector turismo y expresidente de CAMTUR; Carlos Conde, presidente de ALAP y vicepresidente de CAMTUR; y Santiago Rega, director senior de Desarrollo de Negocios Cross-Border para Visa en América Latina y el Caribe.

Santiago “Santi” Rega, director senior de Desarrollo de Negocios Cross-Border para Visa en América Latina y el Caribe, explicó durante el segundo panel del foro Café con La Prensa que la experiencia turística comienza mucho antes de llegar al destino.

Precisó que las redes sociales, los influenciadores y la inteligencia artificial crean expectativas previas en los viajeros, por lo que el reto de la industria es lograr que la experiencia real supere la imagen construida durante la planificación.

Santiago “Santi” Rega, director senior de Desarrollo de Negocios Cross-Border para Visa en América Latina y el Caribe. LP/Alexander Arosemena

El experto de VISA precisó que entre 35% y 51% de los viajeros utiliza inteligencia artificial para organizar sus viajes, mientras que entre 42% y 47% todavía toma en cuenta las recomendaciones de familiares y amigos.

Rega destacó que Panamá se encuentra bien posicionado para aprovechar el crecimiento del turismo.

Señaló que Norteamérica representa 46% de los corredores turísticos relevantes para el país, Latinoamérica 34% y Europa alrededor de 15%.

Además, afirmó que Panamá ocupa el segundo lugar en crecimiento entre los diez destinos con mayor volumen de gasto presencial de viajeros, superado únicamente por Argentina, y se ubica en la séptima posición entre los destinos más importantes para el mercado norteamericano.

Santiago “Santi” Rega, director senior de Desarrollo de Negocios Cross-Border para Visa en América Latina y el Caribe, presentó las tendencia en la industria de viajes y los sistemas de pago. LP/Añexander Arosemena

No obstante, advirtió que persisten brechas en la aceptación de pagos electrónicos, principalmente en el interior del país.

Entre 80% y 90% de los viajeros tiene preocupaciones antes del viaje sobre la posibilidad de pagar con tarjetas, encontrar cajeros automáticos o tener que utilizar efectivo, mientras que entre 50% y 60% asegura haber enfrentado dificultades durante su experiencia.

Rega sostuvo que ampliar la infraestructura de pagos y facilitar el uso de las mismas tarjetas que los visitantes emplean en sus países permitiría reducir fricciones, fortalecer la oferta turística del interior y aprovechar mejor la diversidad de destinos de Panamá.

Conectividad y el reto del turismo

Carlos Conde, presidente de la Asociación de Líneas Aéreas de Panamá (ALAP) y vicepresidente de la Cámara Nacional de Turismo de Panamá (Camtur), destacó la ventaja competitiva que representa la conectividad aérea del país.

Señaló que el Aeropuerto Internacional de Tocumen mantiene conexiones directas con más de 90 ciudades en 37 países, una cantidad de países superior a la atendida desde Bogotá y Ciudad de México. Durante el primer semestre de 2026, más de 11.5 millones de pasajeros pasaron por Tocumen, lo que representó un crecimiento cercano al 15% frente al mismo período de 2025.

Carlos Conde, presidente de la Asociación de Líneas Aéreas de Panamá (ALAP). LP/Alexander Arosemena

Conde indicó que entre enero y junio Panamá recibió cerca de 1.28 millones de visitantes, un incremento de 16.4% interanual, de los cuales 954 mil fueron turistas que pernoctaron en el país.

La actividad generó un gasto turístico cercano a los $2,636 millones, casi 15% más que el año anterior. Del total de visitantes, 74% ingresó por vía aérea, 17% correspondió a pasajeros de cruceros y 9% a excursionistas que no pasaron la noche en el país. Además, informó que el programa de escala o stopover creció 38% y tiene como meta alcanzar 250,000 pasajeros durante 2026.

Panamá ya capitaliza su ventaja en conectividad aérea, pero el desafío para el segundo semestre será sostener el crecimiento del turismo con una mejor oferta de productos, mayor capacidad hotelera y facilidades para los visitantes, afirmó Carlos Conde.
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— La Prensa Panamá (@prensacom) July 28, 2026

El dirigente gremial sostuvo que el principal reto es convertir en turistas a una mayor proporción de los millones de viajeros que transitan por Tocumen.

Explicó que los aproximadamente 215,000 pasajeros que utilizaron el stopover representan cerca de 1% del tráfico del aeropuerto, por lo que elevar esa proporción a 2% permitiría prácticamente duplicar la cantidad de visitantes captados.

“La brecha entre transitar y quedarse” es donde se encuentra la oportunidad, afirmó Conde, quien propuso utilizar con mayor intensidad el aeropuerto para promocionar la cultura, la gastronomía, el café y las experiencias turísticas de Panamá.

Carlos Conde planteó que el Aeropuerto Internacional de Tocumen debería convertirse en una gran vitrina del país. Propuso reforzar la promoción de Panamá con publicidad sobre su gastronomía, café y experiencias turísticas para convencer a los pasajeros en tránsito de regresar… pic.twitter.com/OfHM9dR4Vv

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A su juicio, el reto del segundo semestre será sostener el crecimiento con más producto turístico, capacidad hotelera y facilidades para el visitante, y no únicamente con nuevas frecuencias aéreas.

Ernesto “Tito” Orillac, empresario del sector turístico y expresidente de la Cámara Nacional de Turismo de Panamá, afirmó que el país atraviesa una etapa de crecimiento sostenido y consolidación como destino.

Destacó que Panamá recibió 3 millones de visitantes internacionales en 2025, un aumento de 8.2% frente a 2024, mientras que los ingresos turísticos alcanzaron los $6,583 millones, con un crecimiento de 9.7%.

Ernesto “Tito” Orillac, empresario del sector turismo y expresidente de Camtur. LP/Alexander Arosemena

Entre enero y abril de 2026, las llegadas aumentaron 16.4%, los ingresos sumaron $2,636 millones y la ocupación hotelera se situó cerca del 66%, el nivel más alto para un mes de abril en los últimos diez años. “Señores, ya el turismo despegó. Panamá está viviendo otros tiempos”, sostuvo.

Ernesto "Tito" Orillac aseguró que Panamá atraviesa su mejor momento para el turismo. El empresario afirmó que el país ya registra un crecimiento sostenido y considera que esta tendencia continuará durante los próximos 10 a 15 años, impulsada por nuevas inversiones y el… pic.twitter.com/wq33dRF59b

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Orillac señaló que el crecimiento debe acompañarse con nuevos productos turísticos, capacitación y una estrategia de largo plazo que integre al sector público, los gremios y la empresa privada.

Consideró que existe una oportunidad significativa para desarrollar la costa Caribe, a la que calificó como “un lienzo en blanco”, mediante proyectos de hoteles de lujo, marinas, golf y experiencias vinculadas con la cultura, la naturaleza y la biodiversidad.

Ernesto Orillac hizo un llamado a inversionistas y bancos a apostar por el turismo panameño. Afirmó que el sector ya entró en una etapa de crecimiento sostenido y que el país debe pensar en una estrategia turística de largo plazo, más allá de los ciclos políticos.

Mire el… pic.twitter.com/fndIyN1wsA

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“Esta es la gran oportunidad para los inversionistas de apostar al turismo”, expresó, al advertir que el desarrollo del sector no puede depender de los cambios políticos, sino de un plan con una visión de entre 10 y 30 años.

Café con La Prensa sobre el turismo en Panamá. LP/Alexander Arosemena
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Estudiar en Europa con una beca: Erasmus+ abre oportunidades para panameños

Erasmus+, el programa de la Unión Europea en materia de educación, formación, juventud y deporte, presentó este viernes en Panamá las convocatorias y programas de cooperación disponibles para estudiantes, docentes e instituciones de educación superior.

Con este programa, se puede realizar un intercambio académico o cursar una maestría con una beca completa.

El programa promueve la movilidad internacional y la cooperación entre universidades mediante el financiamiento de becas, intercambios académicos y proyectos de colaboración entre instituciones de distintos países. Además de apoyar la movilidad de estudiantes, también impulsa la capacitación de docentes, investigadores y personal administrativo.

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¿Quiénes pueden aplicar?

Las oportunidades están dirigidas a estudiantes de licenciatura que cursen segundo o tercer año, así como a estudiantes de maestría y doctorado. También pueden postularse quienes deseen realizar pasantías académicas.

En el caso de los Másteres Conjuntos Erasmus Mundus, pueden aplicar tanto graduados universitarios como estudiantes que cursen el último año de licenciatura, siempre que obtengan su título antes del inicio del programa.

Asimismo, docentes, investigadores y personal administrativo de las universidades pueden participar en periodos de formación o enseñanza con una duración de entre cinco y 60 días.

¿Qué cubren las becas?

La cobertura depende del tipo de programa.

En la Movilidad Internacional de Créditos (ICM), las becas cubren los gastos de viaje y manutención, además de exonerar el pago de matrícula en la universidad de destino.

Por su parte, los Másteres Conjuntos Erasmus Mundus ofrecen becas completas que incluyen el costo de la matrícula, los gastos de viaje, el visado y una asignación económica para la manutención durante toda la duración de los estudios. Estas becas se otorgan con base en la excelencia académica.

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¿Cómo postularse?

Las convocatorias varían según el programa.

Para los intercambios de corta duración, los estudiantes deben consultar la oficina de relaciones internacionales de su universidad en Panamá, ya que estas gestionan los acuerdos de movilidad con las instituciones europeas.

En el caso de los Másteres Conjuntos Erasmus Mundus, la postulación se realiza directamente ante la universidad europea que coordina el programa. Las convocatorias suelen abrir entre octubre y enero.

La información oficial está disponible en el portal de Erasmus+, así como a través de la Delegación de la Unión Europea en Panamá y del Punto Focal Nacional, ubicado en el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Universidades panameñas participantes

Actualmente, la Universidad de Panamá, la Universidad Tecnológica de Panamá, la Universidad Autónoma de Chiriquí y otras instituciones de educación superior privadas mantienen acuerdos de Movilidad Internacional de Créditos con universidades europeas.

Los interesados en conocer las convocatorias vigentes pueden consultar el portal oficial de Erasmus+, acudir a la oficina de relaciones internacionales de su universidad o contactar a la Delegación de la Unión Europea en Panamá. También pueden encontrar información y conocer experiencias de becarios panameños a través de la cuenta de Instagram de la Asociación Erasmus Mundus Panamá, @erasmusmundus_panama.

Univeresitarios tendrán la oportunidad de estudiar en Europa. Foto: LP/Elysée Fernández
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Barrio Pizza cambia de dueño y abre una nueva etapa de expansión

En una industria marcada por la alta rotación de conceptos y la dificultad de sostener los negocios más allá de sus primeros años de operación, una cadena de restaurante panameño logró captar el interés de un grupo de inversionistas que ahora lidera la operación.

La transacción, concretada en 2025 con su fundador y antiguo propietario, Carlos Levy, abrió una nueva etapa para la compañía. El grupo comprador colocó al frente de la operación a Martín Alemán, economista y exbanquero de inversión en Nueva York, con el mandato de fortalecer la estructura del negocio y convertir una cadena local consolidada en una plataforma de crecimiento.

Barrio Pizza ya tenía 10 años en el mercado panameño y durante una década construyó una marca reconocible alrededor de una propuesta de pizza artesanal con identidad panameña.

Desde la adquisición, Barrio Pizza pasó de 7 a 10 puntos de venta con las nuevas sedes en Vía Argentina, Aeropuerto de Tocumen y un food truck en Clayton. Además, superó los 90 colaboradores y próximamente abrirá en David, Chiriquí; en Panamá Pacífico (Panamá Oeste) y el sector de Obarrio, en el centro de la ciudad de Panamá.

El monto de la operación es como una receta que prefieren no revelar, aunque sí indicaron que la siguiente fase contempla evaluar mercados internacionales y utilizar el modelo de franquicias para replicar una operación de formato sencillo y con una marca diferenciada por pizzas con nombres como La Yeyecita, La Pocotona, La Bestia, La Doña Fina y La Suegra.

La conversación de la compra de Barrio Pizza surgió en una montaña de México, lejos de Panamá y prácticamente sin señal de teléfono.

Alemán, joven economista panameño, trabajaba en un banco de inversión en Nueva York en 2024, y había viajado junto con dos amigos para escalar el pico de Orizaba.

Durante la travesía, uno de sus compañeros le comentó que el fundador de la cadena estaba considerando la venta. Alemán vio en la propuesta una oportunidad para regresar a Panamá y comenzar una nueva etapa.

Siempre supe que quería volver a Panamá. Aquí está mi familia y es donde siento que más puedo aportar”, destacó.

Al terminar el viaje, los tres amigos ya habían tomado una decisión. Junto con otros socios, avanzarían con la compra de la cadena. La operación se concretó al mes siguiente y Alemán regresó a Panamá en enero de 2025 para asumir como CEO de Barrio Pizza.

El cambio implicó abandonar la estructura de la banca de inversión, donde asesoraba a empresas en procesos de financiamiento, compra y venta, para ponerse al frente de un negocio de consumo con restaurantes, proveedores, inventarios, colaboradores y cocinas que deben funcionar todos los días.

Martín Alemán, CEO de Barrio Pizza, empresa panameña que prepara su expansión internacional. LP/Gabriel Rodríguez

No te voy a decir que tenía un enamoramiento del mercado de restaurantes, pero me pareció una gran oportunidad. Es una marca que conocía desde hace mucho tiempo y que tiene mucho potencial por desarrollar”, explicó.

“Barrio Pizza no es un restaurante italiano ni una pizzería italiana; es una pizzería panameña”, afirmó.

La preparación de cada pizza combina una masa de estilo napolitano con ingredientes seleccionados y sabores creados para el gusto panameño. Cortesía

La llegada al aeropuerto representó un paso importante para la exposición de la marca frente a viajeros internacionales. El establecimiento está ubicado en el Muelle Norte de la Terminal 1 y opera con una oferta adaptada a un consumidor que dispone de poco tiempo.

De los 10 establecimientos que tiene la empresa, nueve son propios y una franquicia en Colón, abierta en 2024. De acuerdo con el CEO, la experiencia de ese local ha sido exitosa y sirve como referencia para evaluar el uso de franquicias en la siguiente etapa de crecimiento.

La expansión nacional tendrá uno de sus próximos capítulos en David, provincia de Chiriquí. La construcción del establecimiento ya está en marcha en Plaza Las Palmas.

La inauguración de la sucursal en el Aeropuerto Internacional de Tocumen. Cortesía

La expansión internacional todavía no tiene un país o una ciudad definida. Alemán aclara que la empresa se encuentra analizando opciones y que la búsqueda de mercados fuera de Panamá comenzaría con mayor fuerza el próximo año.

“No tenemos nada concreto todavía, pero es algo que estamos analizando constantemente para determinar cuál sería el mejor lugar para comenzar”, señaló.

Martín Alemán, CEO de Barrio Pizza. LP/Gabriel Rodríguez
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El Valle de Antón: la memoria como ruta

Hay libros que celebran un logro y otros que proponen un método. Memoria para crear futuro, de Ricardo González de Mena, pertenece a los segundos. Tras el relato de cómo El Valle de Antón —el cráter volcánico habitado más grande del mundo— llegó a ser un destino turístico reconocido a nivel internacional, late una tesis que interesa a todo el país. El desarrollo territorial sostenible no es una condición alcanzada, sino una tarea permanente que exige visión, coherencia y participación de la comunidad. Y que ese resultado se alcanzara en apenas tres años, en plena pandemia de la covid-19, no lo debilita: lo vuelve más aleccionador.

La primera enseñanza es que la identidad precede al desarrollo. El autor recuerda que ya en 1928 un Comité Pro-Carretera abrió el camino que integró a la comunidad. Siete décadas después, esa misma vocación cívica dio origen a ADESVA (Asociación para el Desarrollo Sostenible de El Valle de Antón) y, en 2001, a uno de los planes normativos de ordenamiento territorial pioneros del interior. La lección es contundente: hay que planificar antes de que el crecimiento desordenado imponga sus costos. Aquel plan no fue retroactivo ni perfecto, pero fijó reglas de densidad, uso de suelo y protección hídrica que todavía defienden su carácter campestre.

La segunda lección es la asociatividad como motor. El caso vallero no lo protagoniza un héroe individual, sino una red: ADESVA y su Comité de Turismo, la Autoridad de Turismo de Panamá, el capítulo coclesano de la APEDE, las cámaras locales, fundaciones, la banca multilateral y las comunidades asentadas a lo largo de los senderos. De esa articulación nació, en 2022, un Comité de Gestión de Destino público-privado y un Plan de Acción que ordenó las prioridades. Ningún destino se construye desde una sola institución.

De ahí se desprende el modelo que el libro sugiere, replicable más allá de Coclé. Hay un producto ancla concreto: la Ruta de la Caldera, un circuito de 35 kilómetros integrado al proyecto nacional de 1,000 kilómetros de senderos, que da coherencia a un territorio con numerosos atractivos. Existe un financiamiento mixto: patrocinios por sendero, un grupo de “Amigos de la Ruta”, aportes voluntarios de los visitantes y la rentabilización de la marca, en lugar de depender de una sola fuente. Hay, además, una gobernanza formal —una organización sin fines de lucro que integra al Estado y a la sociedad civil— capaz de sostener el mantenimiento y las consultas comunitarias.

Quizá la enseñanza más honesta es que sin servicios básicos no hay competitividad. El autor no oculta que El Valle llegó a pasar más de 200 horas mensuales sin electricidad. La respuesta no fue la queja aislada, sino la incidencia organizada y documentada, que derivó en un centro de respaldo, una línea paralela y un programa sostenido de mantenimiento. Aspirar a un destino de clase mundial obliga a resolver primero lo elemental.

Vale la pena subrayar cómo el libro entiende el reconocimiento internacional. Las distinciones de National Geographic, la BBC, The New York Times y el galardón Best Tourism Village de ONU Turismo, obtenido en 2024, no se presentan como la meta, sino como la consecuencia de un trabajo previo. Ese orden importa: primero se busca la calidad del atractivo y la sostenibilidad; el prestigio llega después. Que uno de los senderos aumentara sus ingresos en un 146 % con respecto a 2021 confirma que el impacto también es económico y local.

La obra ofrece una lectura de país. Citando a Toynbee —“un Estado está gobernado desde la capital, no por ella”— y recordando que la región interoceánica concentra el 86.4% de la actividad económica, el autor convierte una historia local en un argumento a favor de la descentralización. Invertir en las ciudades secundarias y en el interior no es asistencialismo. Es una estrategia de equidad y de resiliencia nacional.

La experiencia de El Valle no es un manual cerrado. El propio autor advierte que quedan brechas en gobernanza, equidad y ordenamiento territorial. Su mayor aporte es demostrar que la memoria colectiva, bien administrada, puede convertirse en una herramienta para construir futuro. Es un modelo de éxito que Panamá haría bien en estudiar.

La autora es presidenta de la Fundación para el Desarrollo Económico y Social y expresidenta de la Junta Nacional de Escrutinio.

© ALEXANDER AROSEMENA

Turistas en el Sendero de La India Dormida. Turismo en El Valle de Antón, provincia de Coclé, Rep de Panamá. Enero 2025. Foto: Alexander Arosemena
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El mapa de riesgo sísmico

Estoy seguro de que, estimado lector, usted ha escuchado expresiones como: “Panamá, tierra bendita por Dios” o, inclusive, “Dios es panameño”, utilizadas con frecuencia para referirse a los fenómenos naturales que históricamente han afectado a nuestro país. Aunque estos modismos forman parte de nuestra cultura popular, pueden generar una sensación de seguridad y tranquilidad que no siempre se corresponde con la realidad.

Si bien es cierto que Panamá ha experimentado, en comparación con otros países, una menor incidencia de terremotos catastróficos, ello no significa que estemos exentos de esta amenaza. Por el contrario, la aparente tranquilidad podría conducir a una peligrosa complacencia respecto de la preparación y la mitigación de los efectos de un evento sísmico de magnitud considerable.

Los registros históricos demuestran que nuestro país ha sido escenario de terremotos, entre ellos los ocurridos en los años de 1621, 1882, 1913, 1934 y 2003, además de otros de magnitudes significativas. Estos antecedentes evidencian que la actividad sísmica forma parte de la dinámica geológica del territorio nacional y que sus efectos deben ser considerados con el debido rigor científico y técnico.

Estos procesos geofísicos se caracterizan por la liberación de energía producto del contacto, roce o movimiento de las placas tectónicas a lo largo de las fallas geológicas. La intensidad del movimiento del terreno depende de múltiples factores, entre ellos la magnitud, la profundidad, la distancia al epicentro y las características geológicas del subsuelo.

En materia de seguridad estructural, Panamá dispone del Reglamento Estructural Panameño (REP-2021), aprobado por la Junta Técnica de Ingeniería y Arquitectura mediante la Resolución JTIA 020-2022, de 22 de junio de 2022, publicada en la Gaceta Oficial No. 29594-A del 5 de agosto de 2022, de obligatorio cumplimiento en todo el territorio nacional. Esta revisión reglamentaria incorpora criterios modernos de diseño para la reducción de la vulnerabilidad de las edificaciones, ratificando y ampliando el criterio de desempeño, entre otros aspectos.

Asimismo, el país cuenta con la Política Nacional de Gestión Integral del Riesgo de Desastres y el Marco Nacional de Recuperación Post-Desastre 2022-2030, instrumentos que orientan las acciones de preparación, respuesta y recuperación bajo la responsabilidad del Sistema Nacional de Protección Civil, junto con el Centro de Operaciones de Emergencia y el Gabinete de Gestión Integral del Riesgo de Desastres. No obstante, la existencia de normativas de construcción y de políticas públicas no sustituye la necesidad de contar con herramientas técnicas que permitan identificar científicamente las áreas donde un terremoto podría ocasionar mayores consecuencias sobre la población, la infraestructura y los servicios esenciales.

En este contexto, resulta impostergable impulsar la elaboración de un mapa de riesgo sísmico, que no solo incorpore la amenaza sísmica como componente, sino que también integre la exposición y la vulnerabilidad de los elementos del territorio para proyectar las posibles consecuencias derivadas de las fallas geológicas. Esta herramienta permitirá identificar las zonas donde un mismo nivel de aceleración del terreno podría generar consecuencias significativamente diferentes, dependiendo de la calidad constructiva, la densidad poblacional y la capacidad de respuesta institucional. De esta manera, podríamos establecer las políticas y acciones requeridas para la disminución de los niveles de pérdidas humanas, económicas y funcionales.

Es llamativo que, pese a su importancia estratégica, Panamá aún no disponga de un mapa de riesgo sísmico, elaborado con criterios científicos e institucionalmente adoptado. Igualmente, no existe una entidad pública con un mandato específico para el desarrollo de este instrumento de manera integral y permanente.

La Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos, organismo cuyos fines incluyen servir como cuerpo consultivo del Gobierno central en materia técnica, está segura de que cuenta con profesionales idóneos, especialistas del país en todos los campos, incluyendo este tipo de actividad, capaces de liderar una iniciativa de esta naturaleza en coordinación con la academia y los centros de investigación.

En cuanto al financiamiento, el país dispone de entidades que fortalecen, apoyan y promueven el desarrollo científico y tecnológico, las cuales podrían respaldar un proyecto de esta magnitud, cuyos beneficios trascenderían ampliamente su costo y contribuirían a fortalecer la resiliencia nacional.

Panamá es un país que surge por la emersión de un arco de islas volcánicas y sirve de puente entre América del Norte y América del Sur. Esa condición exige que la planificación del desarrollo urbano y de la infraestructura se sustente en el mejor conocimiento científico posible. La tecnología necesaria para elaborar mapas modernos de riesgo sísmico existe y es utilizada desde hace años en diferentes países. Naciones vecinas como Costa Rica y Colombia ya cuentan con herramientas de este tipo para orientar sus políticas de desarrollo, protección civil y ordenamiento territorial.

Finalmente, aunque no menos importante, Panamá ha sido referente en la región por el desarrollo de su infraestructura y por su capacidad técnica. Dar el siguiente paso mediante la elaboración de un mapa de riesgo sísmico no debe verse como un desafío científico, sino como una inversión estratégica para la protección de vidas, garantizando un desarrollo más seguro para las futuras generaciones.

El autor es ingeniero civil y abogado/Expresidente de la SPIA.

Un mapa de riesgo sísmico permitiría identificar las zonas más vulnerables y orientar las decisiones sobre infraestructura, protección civil y ordenamiento territorial. Imagen conceptual elaborada con asistencia de OpenAi.
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El desmoronamiento democrático: el mundo entra en una nueva era de autocratización

La democracia liberal atraviesa su momento más crítico desde el inicio de la tercera ola de democratización. Tras 15 años de estancamiento, el 74% de la población mundial —alrededor de 6.000 millones de personas— vive hoy bajo regímenes autocráticos, mientras que otro 41% —unos 3.400 millones— reside en países donde la democracia se encuentra en deterioro.

Durante décadas, buena parte del pensamiento político asumió que, pese a sus retrocesos ocasionales, la expansión democrática conservaba una lógica de largo plazo: podía desacelerarse o sufrir crisis temporales, pero la dirección general del movimiento parecía clara. El reciente informe 2026 del Instituto V-Dem de la Universidad de Gotemburgo —presentado esta semana—, que lleva como título El Desmoronamiento de la Era Democrática (Unraveling the Democratic Era), sugiere que esa premisa ya no se sostiene. Según sus autores —tesis que comparto— no estamos ante una recaída pasajera ni frente a una simple “fatiga democrática”; estamos ante una nueva era de autocratización.

La evidencia que presenta el informe es contundente. La democracia global ha retrocedido hasta niveles comparables con los de finales de la década de 1970. En otras palabras, gran parte de las conquistas alcanzadas durante la llamada tercera ola de democratización —iniciada en 1974 con la Revolución de los Claveles en Portugal— ha sido erosionada. El ciudadano promedio del mundo vive hoy en condiciones democráticas semejantes a las de 1978. Es la constatación de que medio siglo de avances institucionales y de libertades ha sido, en gran medida, revertido.

Fuente: DR26: ¿El desmoronamiento de la era democrática?

Lo más inquietante de este proceso no es solo su escala, sino su localización. La autocratización ya no se concentra exclusivamente en Estados periféricos o democracias de baja intensidad. Ha llegado al corazón mismo del orden liberal occidental. Según V-Dem, por primera vez en más de medio siglo, Estados Unidos ha perdido su estatus de democracia liberal. El dato tiene un peso geopolítico inmenso: se trata del deterioro interno de la democracia más influyente del mundo y también del debilitamiento del país que, hasta hace poco, era el principal garante histórico del orden internacional basado en reglas.

De acuerdo con el citado informe, el segundo mandato de Trump se caracteriza por una rápida y agresiva concentración de poder en la Presidencia, que altera de manera sustantiva el equilibrio institucional. El deterioro más pronunciado se observa en las restricciones legislativas. No obstante, el documento subraya que, por ahora, los mecanismos electorales se mantienen estables. La verdadera prueba se medirá en las elecciones legislativas de medio término del próximo 3 de noviembre.

Deterioro global

El deterioro estadounidense no debe leerse como una anomalía aislada. Es parte de una tendencia global. Según V-Dem, el mundo tenía 92 autocracias y 87 democracias a fines de 2025. El 74% de la población mundial (6 mil millones) reside en autocracias, mientras que apenas el 7% (600 millones) vive en democracias liberales, siendo Dinamarca, Suecia, Noruega, Suiza, Estonia e Irlanda quienes encabezan el índice democrático.

La tendencia global es igualmente negativa: mientras solo 18 países en el mundo están democratizándose —una cifra históricamente baja—, 44 están en proceso de autocratización, casi una cuarta parte del total mundial. Además, en 2025, había más personas viviendo en autocracias cerradas (28%, o sea 2.3 mil millones) que en democracias electorales y liberales combinadas (26%, o sea 2.2 mil millones). Estas cifras revelan que la democracia liberal no solo ha dejado de expandirse: ha pasado a ser, demográficamente, una condición minoritaria.

Europa tampoco está al margen de esta ola de desmoronamiento: siete países están afectados por procesos de autocratización: Hungría, Serbia, Grecia, Eslovaquia, Eslovenia, Italia y Rumanía —los primeros cuatro figuran entre los de mayor autocratización—. La advertencia es relevante porque desmonta una ilusión persistente: la de que Europa, por la densidad de sus instituciones y la madurez de sus democracias, estaría inmunizada frente al deterioro autoritario. No lo está. El ascenso de fuerzas de extrema derecha, la radicalización del discurso público y la tolerancia de sectores conservadores hacia líderes iliberales muestran que la vulnerabilidad europea es real.

Por su parte, América Latina y el Caribe exhiben un panorama de claroscuros. Si bien en 2025 se mantiene como la segunda región más democrática del mundo, su trayectoria es descendente desde los máximos alcanzados a comienzos de la década de 2000. Tras una recuperación puntual en 2023 —impulsada en gran medida por las mejoras en Brasil—, la tendencia vuelve a deteriorarse como resultado de los retrocesos en Argentina, México y Perú, tres de los países que figuran entre los diez con mayores niveles de autocratización a nivel global. A este cuadro se suman los efectos persistentes de los regímenes autoritarios de Cuba, Nicaragua y Venezuela —en un contexto geopolítico hoy más complejo—, así como la deriva autoritaria en El Salvador y la condición de colapso estatal en Haití, lo que en conjunto configura una región que, pese a conservar importantes anclajes democráticos, enfrenta una erosión sostenida y heterogénea de sus instituciones.

En síntesis, el actual desmoronamiento democrático a escala global responde a tres dinámicas principales: el retroceso de democracias históricamente consolidadas; la regresión de países que habían logrado afianzar sus procesos de transición a fines del siglo XX y principios del XXI; y la profundización de tendencias autoritarias en regímenes ya autocráticos.

La libertad de expresión, la principal víctima

El informe permite observar no solo dónde avanza la autocratización, sino cómo lo hace. La herramienta más extendida sigue siendo la censura de medios, utilizada por 32 de los 44 gobiernos en retroceso. A ello se suma la represión creciente de la sociedad civil, presente en 30 países, y el deterioro de la calidad de las elecciones, que empeoró en 22 países durante 2025 y solo mejoró en 7. La libertad de expresión es, de hecho, el componente más dañado de la democracia global: 44 países registran retrocesos en este ámbito y solo 11 países muestran avances. La conclusión es inequívoca. La nueva autocratización no necesita abolir las elecciones; le basta con vaciarlas de sustancia, restringir el pluralismo, intimidar a la prensa y debilitar, paso a paso, los mecanismos de rendición de cuentas.

Ese patrón explica por qué el concepto de “regímenes híbridos” resulta cada vez más central. Muchas autocracias contemporáneas no prescinden de las urnas; las conservan como instrumento de legitimación, pero desmontan el ecosistema institucional que hace posible una competencia genuina. El resultado es una democracia de fachada: elecciones sin equidad, parlamentos sin autonomía, tribunales bajo presión y medios disciplinados.

Las implicancias geopolíticas de esta tendencia son profundas. En primer lugar, el debilitamiento de las democracias reduce el compromiso con el multilateralismo y acelera la transición desde un orden basado en reglas hacia otro regido por relaciones de poder. En segundo lugar, la expansión de modelos iliberales incrementa la tolerancia hacia prácticas autoritarias y reduce los costos internacionales de la represión interna. En tercer lugar, la autocratización fragmenta aún más el sistema internacional, en un momento en que las rivalidades geopolíticas, la crisis de gobernanza global y los conflictos armados exigen niveles de cooperación cada vez más difíciles de alcanzar.

Reflexión de cierre

¿Hay espacio para un optimismo prudente? Sí, pero acotado.

El informe de V-Dem muestra que el mundo ha cruzado un umbral peligroso. La democracia ya no puede ser entendida como el horizonte natural de la modernidad política ni como el punto de llegada inevitable del desarrollo. Ha pasado a ser un régimen en disputa, acosado desde fuera por autocracias consolidadas y erosionado desde dentro por líderes que, una vez electos, utilizan las instituciones democráticas para vaciarlas de contenido.

La cuestión ya no es si la democracia está en retroceso. La evidencia acumulada en el informe de V-Dem confirma que lo está. La verdadera incógnita es otra: si las sociedades democráticas serán capaces de reaccionar a tiempo para defender sus instituciones, reconstruir su legitimidad y renovar un contrato social que articule libertad, representación y eficacia; o si, por el contrario, terminará imponiéndose una contra-ola autoritaria de mayor alcance y duración.

Ambos escenarios siguen abiertos. Pero su desenlace no dependerá únicamente de gobiernos o élites políticas. También recaerá —de manera decisiva— en la conducta, las convicciones y el compromiso de los propios ciudadanos. Porque, en última instancia, la democracia no se erosiona ni se renueva en abstracto: se sostiene —o se pierde— en la acción concreta de quienes creen en ella. Sin demócratas comprometidos, no hay democracia que perdure.

El autor es director y editor de Radar Latam 360.

© Ramón de la Rocha

Venezolanos en el exilio. EFE/Ramón de la Rocha
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Qué es la ingeniería de sueños y cómo permite influir en qué soñamos

BBC World Service - Redacción *

Durante siglos, los seres humanos han intentado comprender de dónde vienen los sueños y qué propósito cumplen. Ahora, algunos investigadores del sueño creen que pronto podríamos ser capaces no solo de interpretalos, sino también de moldearlos a voluntad.

Científicos que trabajan en el emergente campo de la "ingeniería de sueños" afirman que, al plantar ideas en la mente mientras nos quedamos dormidos, podría ser posible guiar lo que experimentamos mientras dormimos.

Investigaciones iniciales indican que esta práctica podría ayudar a mejorar el aprendizaje, estimular la creatividad e incluso aliviar traumas.

El escritor y artista Will Dowd, de Braintree, Massachusetts, en Estados Unidos, señala que siente que se ha convertido en un "soñador cuasi profesional".

Incapaz de leer debido a una enfermedad degenerativa que ha afectado su vista y su movilidad, comenzó a experimentar con una técnica conocida como incubación de sueños.

Consiste en alimentar su mente con breves estímulos de audio mientras se duerme.

"Me preguntaba si podía programar mis sueños con literatura", dice.

Usando grabaciones de poemas reproducidas mientras se dormía, Dowd descubrió que sus noches se llenaban de imágenes vívidas: se veía atravesando una ciudad misteriosa devastada por una inundación gigante, o corriendo con zorros sobre olas iluminadas por la Luna.

"Casi lo compararía con soñar con combustible de avión", comenta.

Los sueños se convirtieron en la base para un próximo libro y, quizá más importante para él, le ofrecieron un escape.

"Sentía que había salido a un mundo y luego regresado".

La ciencia

La incubación de sueños no es algo nuevo.

Las culturas de la antigua Grecia y Tailandia utilizaban templos para buscar orientación a través de los sueños.

Pero el interés moderno por influir en el contenido de los sueños se popularizó a principios de la década de 2000, cuando el profesor Robert Stickgold, de la Universidad de Harvard en Estados Unidos, descubrió que las personas que habían estado jugando al videojuego Tetris a menudo veían formas cayendo mientras se quedaban dormidas; un fenómeno que pasó a conocerse como el efecto Tetris.

"Estábamos eufóricos. Por primera vez habíamos demostrado que es posible influir en el contenido de los sueños", afirma Stickgold.

Hoy en día, investigadores como el doctor Adam Haar Horowitz -científico cognitivo que trabaja con la Universidad de Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Estados Unidos- están desarrollando tecnologías capaces de guiar los sueños de manera más deliberada.

Según los expertos, la investigación sobre los sueños es un campo que está ganando popularidad. / PM Images via Getty Images

Un dispositivo que él ayudó a crear, el Dormio, monitorea señales fisiológicas mientras alguien se queda dormido y emite un estímulo verbal -por ejemplo, "recuerda soñar con agua"- justo en el momento en que la persona entra en un estado conocido como hipnagógico.

Es el punto en el que experimentamos flujos de imágenes visuales vívidas mientras nos quedamos dormidos.

Un estudio encontró que más del 70 % de los participantes reportaron haber soñado con un tema específico después de recibir un estímulo para soñar sobre él usando el Dormio.

El interés de Haar Horowitz tiene un origen personal: tras un trauma infantil, su madre le susurraba mensajes tranquilizadores mientras dormía, lo que cambió las pesadillas recurrentes que tenía.

"Empezó a cambiar mis sueños, y superé esas pesadillas sin tener tanto miedo", cuenta.

Él cree que la ingeniería de sueños abre una nueva frontera científica, y afirma que una vez que se pueda guiar con éxito un sueño, será posible crear grupos de estudio que se puedan monitorizar y comparar de manera científica.

Sanando traumas

Quizás se pueda inmiscuirse en los sueños... pero ¿se debe? / Getty Images

Para algunas personas, los sueños han desempeñado un papel inesperado en el procesamiento del duelo.

Mare Lucas, de California, sufrió años de pesadillas tras la muerte de su hijo adolescente, Zane. Pero después de someterse a una cirugía por cáncer de mama, despertó de la anestesia con una secuencia de sueños vívidos, amorosos y reconfortantes sobre Zane, que parecieron poner fin a las pesadillas que había estado experimentando.

"No he tenido ni una sola pesadilla en dos años y medio", dice. "Me cambió la vida".

Su experiencia refleja un área de investigación que actualmente está siendo estudiada por un equipo de la Universidad de Stanford.

La doctora Pilleriin Sikka explica que, aunque la anestesia no es lo mismo que el sueño "normal", muchos pacientes reportan sueños inusualmente positivos bajo anestesia, los cuales parecen tener fuertes efectos terapéuticos si se logra traer al paciente a un estado de vigilia más lentamente de lo que se hace habitualmente después de la cirugía.

Se espera que esto algún día pueda usarse para ayudar a las personas a manejar condiciones como trastorno de estrés postraumático (TEPT), ansiedad generalizada y depresión.

"Eso podría convertirse en una terapia independiente para individuos fuera del contexto quirúrgico; quizá algún día existan clínicas de sueños disponibles", conjetura.

La ética

A medida que va aumentando el interés científico en la ingeniería de sueños, también crece el debate sobre su uso ético.

En 2021, la marca estadounidense de cerveza Coors produjo un anuncio publicitario de incubación de sueños que alentaba a las personas a dormirse después de ver imágenes surrealistas de valles montañosos, cascadas y un pez parlante con sombrero de copa sosteniendo una lata de cerveza.

Esencialmente, la marca animaba a la gente a ver el video antes de dormir, lo que, según ellos, estimularía sueños relacionados con el producto.

La campaña generó una reacción negativa de algunos científicos del campo, incluyendo a Stickgold y Haar Horowitz, quienes escribieron una carta abierta criticando el uso de esta técnica para publicidad.

"La industria publicitaria debería dejar nuestro sueño en paz", afirma Stickgold. "Es nuestra última bastión de privacidad".

Otros expertos, como la investigadora de sueños Deirdre Barrett, de la Universidad de Harvard, consideran que estos temores son exagerados y que la influencia sobre los sueños sigue siendo sutil en comparación con la publicidad ordinaria.

Para Barrett, quien fue consultada por Coors durante la concepción del anuncio, el proyecto fue una oportunidad para presentar la idea de la incubación de sueños a un público nuevo.

La BBC planteó las críticas de la campaña de Coors a la empresa matriz, Molson Coors, pero la compañía no respondió.

Algunos científicos sostienen que hacer que los pacientes tarden más en salir de la anestesia podría generar beneficios mentales. / skaman306 via Getty Images

Para Haar Horowitz, la ingeniería de sueños no se trata solo de ciencia o tecnología, sino de recuperar una parte significativa de nuestras vidas.

"Un tercio de cada día equivale a un tercio de un año, que equivale a un tercio de una vida", resalta.

"Los sueños son un espacio donde puedes hacer más, pensar más, crear más. Así que pienso en esto como una forma de decir: 'Ya no voy a perder un tercio de mi experiencia psicológica'".

A medida que los investigadores avanzan, el mundo de los sueños ya no es solo una frontera pasiva de la mente.

Se ha convertido en un campo de disputa entre quienes lo ven como un lugar que se puede explorar activamente y utilizar para fortalecer nuestra salud mental, y quienes lo ven como otra plataforma para vendernos más cosas.

* Basado en un episodio de The Documentary de BBC World Service.

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Hay investigadores que creen que los sueños pueden ser guiados y moldeados. / Getty Images
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IFZA Panamá: el nuevo modelo de zona franca que apuesta por startups y servicios modernos

Panamá suma un nuevo actor a su ecosistema empresarial con la llegada de IFZA (International Free Zone Authority), una zona franca que propone un modelo distinto al tradicional y que busca posicionar al país como hub regional de servicios modernos, tecnología y emprendimiento.

En entrevista, Markus Raiser, gerente general de IFZA Panamá, explicó que la propuesta rompe con el esquema clásico de zonas francas centradas en logística, manufactura o grandes multinacionales.

“Normalmente la zona franca se enfoca en logística o producción. Nosotros tenemos un enfoque claro en empresas de servicios”, afirmó.

El corazón del modelo de IFZA está en atraer compañías de servicios profesionales, marketing, redes sociales, tecnología, fintech, criptoactivos y empresas comerciales que busquen establecer oficinas de ventas para Latinoamérica y Norteamérica.

El diferenciador más marcado es su apuesta por startups y pequeñas y medianas empresas. “Nos enfocamos también en pymes y emprendedores que no cuentan con grandes departamentos dedicados a la internacionalización. Queremos ser su socio en ese proceso”, señaló Raiser.

Dicho enfoque, agregó, se alinea con la estrategia nacional para impulsar la exportación de servicios modernos y generar empleos de mayor especialización.

IFZA no solo ofrece los incentivos propios del régimen de una zona franca, sino un acompañamiento integral durante todo el proceso de instalación en Panamá.

La entidad apoya en la constitución de la empresa y el Registro Único de Contribuyentes (RUC), la tramitación ante el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), la gestión de residencias para dueños o directivos, así como en soluciones de oficinas virtuales, coworking y espacios personalizados. También brinda acceso a salas de reuniones, videoconferencias, recepción, servicios administrativos y conexión con bancos y asesores legales, fiscales y laborales.

“Nuestro concepto es que el cliente se concentre en su negocio. Nosotros asumimos la carga administrativa”, explicó Raiser. Además, promueve un ecosistema que incluye servicios de contabilidad, estudios de mercados y, en cooperación con firmas legales y proveedores de servicios corporativos locales, dando soporte en temas legales, fiscales y laborales.

Asimismo, IFZA está absolutamente abierta en trabajar con todos los expertos existentes como abogados, asesores fiscales y financieros que ya hoy en día apoyan a clientes para instalarse en Panamá.

Uno de los pilares del modelo es la digitalización de los procesos. A través de su portal electrónico, el cliente puede completar el establecimiento de su empresa de forma online, con trazabilidad clara de documentos y requisitos.

Según Raiser, esta innovación permitió en Dubái —donde IFZA desarrolló parte de su experiencia— constituir empresas en pocos días, gracias a la conexión electrónica con entidades gubernamentales y la eliminación de trámites físicos.

El objetivo en Panamá es impulsar mayor agilidad y modernización en coordinación con las autoridades locales. A corto y mediano plazo, IFZA proyecta atraer inversionistas que utilicen Panamá como plataforma para operar en América del Norte y del Sur.

El impacto, según Raiser, no sería únicamente directo —con nuevas empresas y empleos de alta gama— sino también indirecto e inducido en sectores como vivienda, servicios, restaurantes, transporte y asesorías profesionales. “La experiencia internacional demuestra que un hub de servicios modernos dinamiza toda la economía”, indicó.

De acuerdo con el gerente general, IFZA evaluó distintos países antes de elegir Panamá como punto de expansión. Entre los factores determinantes mencionó la posición geográfica estratégica, la conectividad y tradición logística, la estabilidad regional, el uso del dólar, el marco legal de zonas francas con incentivos fiscales y la calidad de vida.

No obstante, reconoció que uno de los principales retos es mejorar el conocimiento internacional sobre las ventajas reales del país. “Panamá tiene muchísimo potencial, pero muchas empresas no lo saben. Queremos ayudar a contar esa historia”, afirmó.

IFZA busca posicionarse como el aliado de los ejecutivos que planean expandir sus empresas en la región.

Con un modelo centrado en servicios modernos, procesos digitales y acompañamiento integral, IFZA Panamá aspira a impulsar una nueva generación de zonas francas más ágiles y adaptadas a la economía global.

Instalaciones de IFZA en Panamá.
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Calendario escolar 2026 en Panamá: cuándo comienzan las clases y trimestres

Los estudiantes de Panamá regresarán a las aulas el lunes 2 de marzo de 2026, confirmó el Ministerio de Educación (Meduca).

La medida aplica a centros educativos oficiales y particulares de todo el país y se enmarca en el Decreto Ejecutivo No. 49 del 8 de septiembre de 2025, que establece un año académico de 42 semanas.

Antes de la llegada de los alumnos, del 23 al 27 de febrero, los docentes participarán en la semana de organización, destinada a planificar actividades académicas, coordinar aspectos administrativos y realizar los ajustes necesarios para iniciar el año escolar sin contratiempos.

Trimestres, recesos y evaluaciones

El calendario mantiene el modelo de tres trimestres, con períodos de clases, evaluaciones y recesos definidos:

  • Primer trimestre: del 2 de marzo al 29 de mayo
    • Receso: del 1 al 5 de junio
  • Segundo trimestre: del 8 de junio al 4 de septiembre
    • Receso: del 7 al 11 de septiembre
  • Tercer trimestre: del 14 de septiembre al 11 de diciembre
  • Balance y graduaciones: del 14 al 18 de diciembre

Este esquema busca garantizar la continuidad de la enseñanza, el cumplimiento del programa educativo nacional y una planificación eficiente de los centros educativos.

Con estas fechas, Panamá ya tiene definido el ritmo del año académico 2026, desde la planificación docente hasta las evaluaciones finales y las ceremonias de graduación en diciembre.

El primer trimestre del año escolar 2026 en Panamá se desarrollará del 2 de marzo al 29 de mayo, seguido por un receso estudiantil del 1 al 5 de junio. Archivo
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Del Estí al Caldera

Mientras uno es utilizado como fuente de una hidroeléctrica nacional que genera energía mediante turbinas, el otro desarrolla velocidad gracias a la gravedad, bajando desde lo alto de la cordillera Central y bañando las tierras de la Feria de las Flores y del Café en Boquete, ampliamente conocida.

En ese peregrinar, a veces encontramos este último río tranquilo y meditabundo, pero en circunstancias impredecibles puede tornarse indomable, como cuando hace algunos años su caudal arrasó con todo a su paso, poniendo a prueba incluso a dos hoteles del distrito.

En esta historia se cruzan dos distritos de la provincia de Chiriquí: Gualaca y Boquete.

La hidroeléctrica Estí, ubicada a unos 400 kilómetros al oeste de la capital, utiliza los excedentes de proyectos como Chiriquí y Fortuna. El proyecto Fortuna aprovecha las aguas del río Chiriquí y posee una presa de almacenamiento tipo embalse con un área de drenaje de 166 km² y una capacidad instalada de 300 MW.

La central hidroeléctrica Estí cuenta con la presa Barrigón, que recibe los caudales desviados desde La Esperanza en el río Chiriquí y los propios de la quebrada Barrigón, con un área de drenaje de 703 km² y una capacidad instalada de 120 MW.

He llegado hasta aquí para subrayar lo que el distrito de Gualaca —olvidado en parte del progreso provincial y nacional— podría lograr si aprovecha la fuerza motora de sus aguas para atraer turismo. Allí no solo está la hidroeléctrica Estí, sino también los Cangilones, un sitio que es mucho más que un balneario: es un atractivo turístico desaprovechado por la falta de inversión privada y el escaso impulso del gobierno a través de la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP).

En una visita reciente a Gualaca observé que el alumbrado público no llega hasta el Colegio Jesús María Pla, y que hay deficiencias tanto en la señalización vial como turística. Esto debería preocupar a las autoridades locales, que tienen la tarea de mejorar la infraestructura. A ambos lados de la vía, los herbazales altos aprisionan la entrada del pueblo.

De Boquete no hablaré, porque ya es conocido y se defiende solo.

Pero la carretera que une Caldera con Gualaca sí necesita mejoras: buena iluminación, señalización turística y de tránsito, además de hombros adecuados.

Gualaca posee un potencial turístico que hay que mirar con visión de futuro. Su fiesta de inicios de agosto debería recibir mayor promoción, lo que solo es posible si toda la comunidad se involucra.

El corregimiento de Hornito, con una altitud de 1,271 metros y unos 1,230 habitantes, merece un trato especial. Cerca se encuentran historias y paisajes agrestes, como la reserva forestal Fortuna con su hidroeléctrica, así como ríos y cascadas que aún esperan ser explorados.

El cerro Hornito, de 2,102 metros sobre el nivel del mar y con una estructura que recuerda la forma de un horno, es otro atractivo singular. Sus primeros pobladores llegaron desde Caldera y Paja de Sombrero, en busca de tierras para ampliar sus cultivos.

La cabecera del corregimiento, Valle de la Mina, recuerda que allí funcionó una mina de oro. También existe el sitio conocido como Lavadero, lo que añade interés histórico al lugar.

Gualaca, con sus escuelas, colegio, clubes cívicos, educadores y autoridades municipales, tiene un gran reto: crecer como distrito y conquistar el lugar que merece en la provincia. En buena hora, y que así sea.

El autor es periodista.

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Desde enero de 2026, solo pequeños contribuyentes podrán usar el facturador gratuito

La Dirección General de Ingresos (DGI) limitó el uso del facturador gratuito, medida que entrará en vigor a partir del 1 de enero de 2026.

Así lo establece una resolución de la entidad, publicada recientemente en la Gaceta Oficial.

Esta herramienta, utilizada por pequeños contribuyentes para emitir facturas electrónicas sin costo, solo podrá ser empleada por empresas que generen ingresos anuales de hasta 36,000 dólares.

Aquellas que superen esa cifra estarán obligadas a utilizar los servicios de un Proveedor Autorizado de Facturación Electrónica (PAC).

De no cumplir con lo dispuesto en la resolución, los contribuyentes podrían enfrentar sanciones.

Según la DGI, la medida busca optimizar el proceso de adopción del Sistema de Facturación Electrónica de Panamá.

Facturación.

La medida entrará en vigor a partir del 1 de enero de 2026.
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Agricultura y turismo: el camino hacia la autosostenibilidad de la Comarca Ngäbe Buglé

En Panamá, solemos hablar de la pobreza como si fuera un destino inevitable. Sin embargo, la verdadera pobreza no es solo la falta de ingresos, sino la ausencia de oportunidades para generarlos. La Comarca Ngäbe Buglé, una de las regiones más desfavorecidas del país, posee un potencial enorme para transformar su realidad si se enfocan nuestros esfuerzos en dos sectores estratégicos: la agricultura y el turismo.

La agricultura es, por naturaleza, una actividad que fortalece la seguridad alimentaria y permite generar ingresos de manera directa. No se trata únicamente de repartir semillas y esperar resultados, sino de implementar programas integrales que incluyan asistencia técnica, manejo sostenible de suelos y recursos, sistemas de riego, acceso a insumos y apoyo en la comercialización. Es necesario que las familias aprendan no solo a sembrar, sino también a vender con valor agregado y con visión de mercado.

Uno de los cultivos con mayor potencial es el café. Las tierras altas de la Comarca tienen las condiciones perfectas para producir un café de calidad, incluso orgánico, que podría posicionarse en los mercados internacionales como un producto único: “Café Ngäbe Buglé – cultivado de forma sostenible y cosechado a mano por comunidades indígenas de Panamá”.

Para maximizar este potencial, se podría instalar un beneficio de café en San Félix, junto a la carretera Panamericana. Desde allí, el producto podría procesarse, empacarse y exportarse directamente, generando ingresos constantes para las comunidades y empleo local en la cadena de producción. Hoy en día, palabras como “orgánico” y “sostenible” no solo agregan valor, sino que abren puertas a consumidores dispuestos a pagar más por un producto que cuida el medio ambiente y apoya a las comunidades.

El turismo cultural y ecológico es otra gran oportunidad. Capacitar a la población en atención al visitante, hospedaje, gastronomía local, guianza turística y venta de artesanías inspiradas en su herencia cultural puede abrir fuentes de ingresos constantes. Imaginemos rutas de senderismo por paisajes vírgenes, talleres donde los turistas aprendan a elaborar vestimenta tradicional o experiencias de convivencia donde los visitantes compartan un día entero con una familia Ngäbe. Este tipo de turismo, bien gestionado, es sostenible y genera ingresos sin destruir el entorno.

Esto no es un sueño. Es una realidad que la Fundación Nuestra Señora del Camino viene trabajando desde hace décadas, con escasos recursos, pero con un compromiso inquebrantable con la capacitación, la dotación de herramientas, la mejora de sistemas de producción, el apoyo en la comercialización y la formación humana cristiana. Panamá debería apoyar, ampliar y replicar este modelo, que ya ha demostrado resultados concretos.

Los Ngäbe Buglé son tan panameños como cualquier otro ciudadano de este país. Merecen ser incluidos en los sectores productivos y tener la oportunidad de contribuir al desarrollo nacional. No pueden ni deben ser vistos solo como receptores de subsidios y ayudas. Es justo que aprendan a ser autosuficientes, a producir para el país y a ser protagonistas de su propio progreso.

La Doctrina Social de la Iglesia Católica nos recuerda que el trabajo no es solo un medio de subsistencia, sino un deber y una forma de dignificar la vida humana. Dios nos llama a producir con nuestras manos, a transformar la tierra y los talentos que se nos han confiado para sostenernos y servir a los demás. Ayudar a la Comarca Ngäbe Buglé a ser productiva no es un acto de caridad pasajera, sino de justicia social.

La meta debe ser clara: que las comunidades sean autosostenibles, que produzcan sus propios alimentos, que generen ingresos con su trabajo y que sean parte activa de la economía panameña. La pobreza no se combate con asistencialismo eterno, sino con herramientas, capacitación y oportunidades para que cada persona pueda decir con orgullo: “Esto lo logré con mi esfuerzo”.

Panamá tiene la obligación moral, social y económica de acompañar a la Comarca Ngäbe Buglé en este camino. Si lo hacemos bien, no solo estaremos mejorando su calidad de vida, sino construyendo un país más justo, más próspero y más unido. #TodosSomosUno

El autor es empresario.

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La batalla por los cielos: así compite Panamá contra otros centros de transporte aéreos de Latinoamérica

La competencia está en los cielos. Las rutas aéreas son las pistas de la ‘Fórmula 1’ en la que aerolíneas y países compiten para atraer pasajeros y mantener su posición, o para aumentar su cuota en un mercado que, para este año, se estima alcanzará los 789 millones de pasajeros en toda Latinoamérica y el Caribe según el capítulo regional del Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI-LAC por sus siglas en inglés).

Rafael Echevarne, director general de ACI-LAC, destacó que el crecimiento del tráfico aéreo en América Latina y el Caribe estimado para este año es del 4.1%, para alcanzar la cifra de los 789 millones de pasajeros, mientras que el crecimiento del tráfico mundial se estima en un 3.7%, alcanzando los 9,800 millones de pasajeros.

Panamá, con el Aeropuerto Internacional de Tocumen, ha sido uno de los centros de conexiones más confiables y de alto crecimiento en los últimos años con 10 millones de pasajeros movilizados en el primer semestre de 2025 y un total de 19.2 millones en 2024; pero no es el único: México, Bogotá, Sao Paulo que siempre habían estado como hubs del transporte aéreo, refuerzan su estrategia para seguir creciendo con destinos punto a punto sin escala y a estos jugadores se suman Santo Domingo, El Salvador y Lima.

Al comparar con otros centros de conexiones aéras, Panamá mantiene el liderazgo con el mayor número de destinos internacionales servidos en vuelos directos con 98, tomando ventaja en la región, seguido de ciudad de México con 57, Bogotá con 54, Sao Paulo tiene 50 y Lima 43.

Centro de conexiones.

Las redes de vuelos que se entrelazan en los cielos del continente representa un panorama competitivo que no pasa desapercibido en el istmo donde las autoridades y principales jugadores miran con receso los planes de los países vecinos no solo para estar atentos, sino para acelerar algunas medidas que permitan mantener la competitividad del hub de las Américas en Tocumen y elevar la capacidad para atender la demanda que se avecina.

Pedro Heilbron, CEO de Copa Airlines, lo alertó recientemente en el foro de Café con La Prensa, al señalar que en los últimos cinco años han crecido de forma agresiva otros aeropuertos y centros de conexiones de la región.

“Es un crecimiento que ha sido más rápido y de alguna forma ha erosionado la ventaja competitiva que tenía Panamá hasta ahora, y que nos obliga a tomar acciones para no perder esa posición de liderazgo que tenemos hasta ahora”.

Pedro Heilbron, ceo de Copa Airlines. LP/Elysée Fernández

Heilbron indicó que la cantidad de destinos que se ofrecen desde Panamá es un factor determinante para que empresas multinacionales se instalen en el país. Según el Ministerio de Comercio e Industrias en Panamá están asentadas 186 compañías multinacionales que tienen su sede regional en Panamá.

Lea también: ¿Por qué Panamá perdería competitividad aérea con una tasa de $10 y qué países se beneficiarían?

La conexión aérea es una de las razones por las cuales los ejecutivos y CEOs de empresas de España seleccionaron a ciudad de Panamá entre las cinco metrópolis preferidas para vivir en Latinoamérica, según el estudio de IE University.

Con ese enfoque se preparan para lograr de aqui al 2029 elevar la flota de aeronaves hasta las 155 de las 114 con las que esperan cerrar este año. “Para 2026 esperamos superar los 400 vuelos diarios para mover 20 millones de pasajeros y para el año 2029 se estima un promedio de 500 vuelos diarios y superar los 25 millones de pasajeros”.

Lea más: Este es el plan de Copa Airlines para atraer turistas a Panamá

Región de viajeros

En 2024 la cantidad de personas que viajaron en avión en América Latina y el Caribe, alcanzó los 481 millones según datos difundidos por Peter Cerdá, vicepresidente para las Américas de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo y CEO de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA).

Peter Cerdá, vicepresidente para las Américas de IATA y CEO de ALTA. Archivo

Cerdá destacó recientemente en un foro de la Organización de las Naciones Unidas para el Turismo (ONU Turismo, antes Organización Mundial de Turismo) que en la región los principales mercados como Brasil, México, Colombia, Argentina, República Dominicana, Panamá, Chile y Perú han incrementado durante la última década el número de rutas que atienden en el transporte aéreo. Además de la cantidad de rutas hay más frecuencias de vuelos diarias y también se ha incrementado la capacidad, es decir la cantidad de asientos que ofrecen las aerolíneas para atender la demanda de los pasajeros.

El CEO de ALTA ha señalado que la región aún tiene un gran potencial de crecimiento, pues el promedio de viajes por habitante al año está por debajo de América del Norte. En América Latina cada persona realiza en promedio 0.65 viajes al año, mientras que en América del Norte el promedio per cápita de viajes es de 2.61 y en Europa supera el 4.56 viajes por persona al año.

Curiosamente para la cantidad de habitantes que tiene Panamá estimados en 4.4 millones de personas, el promedio de viajes anuales por persona es de los más altos en la región con 1.26 motivado por la gran cantidad de viajeros que utilizan la terminal de Tocumen en tránsito y conexión directa.

Buscan incentivar que más viajeros que pasan por Tocumen, puedan visitar Panamá en su viaje de escala. Elysée Fernández

Cifras de la ACI precisan que en el primer semestre de 2025, Argentina lideró el crecimiento del tráfico aéreo en la región con un aumento del 15% en pasajeros, impulsado por políticas de liberalización y desregulación. Brasil y México, dos de los mayores mercados, registraron alzas del 9.3% y 3.1%, respectivamente, mientras que otros países con desempeños destacados fueron El Salvador (+8.5%), Perú (+7.1%) y Panamá (+7%), consolidando así una tendencia positiva en la conectividad aérea latinoamericana.

El reporte mensual de ALTA al cierre de junio precisa que el tráfico aéreo en América Latina y el Caribe alcanzó los 38.3 millones de pasajeros, lo que representa un aumento de 3.4% equivalente a 1.3 millones de pasajeros adicionales. En el primer semestre el tráfico aéreo en LAC superó los 237 millones de pasajeros, un aumento del 3.6% frente a igual período del 2024.

El valor del turismo

La conectividad aérea genera empleo, moviliza personas tanto para viajes de placer, familiares y de negocios entre otras razones. La industria turística impactada por la aviación tiene un valor de 714 mil millones de dólares en el producto interno bruto regional de América Latina y el Caribe.

Se estima que la mayoría de los turistas internacionales llegan por aire, en específico un 58%. La industria turística genera en total 28 millones de empleos. Solo por la derrama económica de la aviación se generan 8.3 millones de empleos y se contribuye con alrededor de 240 mil millones de dólares al PIB colectivo regional.

Planean expandir la capacidad de la nueva terminal 2 de Tocumen con puertas adicionales.  Cortesía

Solo en el caso de Panamá la aviación y el turismo generan 194 mil empleos y contribuyen con $6,800 millones de dólares al valor agregado bruto de la economía local.

En total operan en Panamá 15 aerolíneas comerciales de pasajeros ofreciendo vuelos a Suramérica, Norte América, Centroamérica y el Caribe y Europa.

La estrategia de Panamá

La Autoridad Aeronáutica Civil de Panamá ha revelado algunas estrategias para ampliar por ejemplo el espacio aéreo mediante un rediseño para que puedan aterrizar y despegar más aviones en el Aeropuerto Internacional de Tocumen. Otros proyectos están relacionados con concesionar algunas terminales aéreas del interior de Panamá y mejorar el Aeropuerto en Isla Colón, Bocas del Toro.

Esta es la lista de algunos proyectos:

Reorganización del espacio aéreo para aumentar capacidad operativa

  • Contratación de un estudio técnico, con apoyo de CAF y financiamiento no reembolsable de $3 millones, para rediseñar el espacio aéreo panameño.
  • Objetivo: elevar la capacidad de 35 a 65 despegues y aterrizajes por hora (+80%).
  • Plazo del estudio: 6 meses.
  • Medidas previstas: habilitación de nuevos canales de entrada y salida, aproximaciones simultáneas en ambas pistas de Tocumen, mejoras en calles de rodaje.
Aeropuerto de Isla Colón en Bocas del Toro. Fotografía tomada del Facebook de Aeropuerto Internacional de Bocas del Toro

Expansión y modernización de aeropuertos

  • Nuevo aeropuerto en Isla Colón, Bocas del Toro: Compra de 20 hectáreas con inversión de $6 millones.
  • Recuperación del aeropuerto de Changuinola: Se ejecutaron labores de reparación de daños por vandalismo valorados en $250 mil que incluyó la rehabilitación de torre de control y reactivación de operaciones comerciales.

Fortalecimiento de la conectividad internacional

  • Retorno de Aeroméxico y Condor.
  • WestJet Airlines (Canadá) operará vuelos directos entre Calgary, Canadá y ciudad de Panamá a partir de diciembre de 2025.
  • Negociaciones con All Nippon Airways (Japón) y memorando de entendimiento con Arabia Saudita para futuras operaciones con Riyadh Air, además de acuerdos para más vuelos entre Panamá y Perú.

Convenios y cooperación internacional

  • Extensión del proyecto PAN25/801 con la OACI para fortalecer servicios de navegación aérea y preparación para auditorías. Inversión: $5.49 millones en cinco años, incluyendo capacitación y actualización de sistemas.

Planes de concesión

  • Evaluación con el Ministerio de Economía y Finanzas para concesionar los aeropuertos de Colón y Río Hato.
El Aeropuerto Internacional de Tocumen cuenta con dos pistas de aterrizaje. En 2016 y 2020 se realizaron los últimos trabajos de rehabilitación. En el último año se han hecho trabajos de rehabilitación de las calles de rodaje y están en proyecto una tercera pista. Cortesía

En específico el Aeropuerto Internacional de Tocumen tiene estos proyectos en su portafolio:

  • Rehabilitación y mantenimiento de pistas: Inversión de $56.9 millones para restaurar las dos pistas de aterrizaje debido al desgaste en la rodadura.
  • Ampliación de la Terminal 2: Adición de 10 a 12 nuevas puertas de abordaje al edificio de 116 mil metros cuadrados, elevando el total a 66 muelles (sin contar estaciones remotas).
  • Inversión estimada en ampliación: Más de $40 millones, financiados con fondos propios, sin necesidad de nueva emisión de bonos.
  • Fondos disponibles: $286 millones en efectivo y depósitos, de los cuales $95 millones son reservas.
  • Proyección de flujo de caja positivo 2025-2027: Permite ejecutar proyectos estratégicos sin comprometer operaciones ni la capacidad de pago de deuda.

Por el Aeropuerto Internacional de Tocumen se movilizaron más de 10 millones de pasajeros en el primer semestre de 2025. LP/Archivo
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