Dos discursos y un relevo: lo que dijeron Vásquez y Espino de Marotta, la nueva administradora del Canal
Ilya Espino de Marotta no llega a la administración del Canal de Panamá para empezar de cero. El lunes 7 de septiembre asumió formalmente el cargo después de 41 años dentro de la institución y conociendo desde adentro uno de los mayores desafíos que enfrentará: garantizar el agua que necesita la vía interoceánica y el país.
Su llegada se produce, además, con una particularidad. Hasta el viernes fue la subadministradora de Ricaurte “Catín” Vásquez Morales, pero durante la administración que termina tuvo bajo su ámbito de trabajo proyectos relacionados con sostenibilidad, el reservorio de río Indio, además de una relación cercana con los clientes de la vía. Esa experiencia la coloca ahora en una posición singular: buena parte de la agenda que recibe no le es nueva.
Durante la ceremonia de toma de posesión, Vásquez utilizó su último discurso para hacer un balance de sus siete años al frente del Canal.
Al hablar del proyecto del reservorio, no mencionó a río Indio por su nombre. Recordó, en cambio, una conversación con el presidente José Raúl Mulino, quien le habría dicho: “Catín, vamos a hacer ese reservorio y ponerle agua al Canal, sí o sí”.
La respuesta que dejó Vásquez en su despedida fue igualmente directa: “Hoy, presidente Mulino, puedo responderle que este proyecto fue puesto en marcha por la administración que hoy termina”.
La frase coloca el énfasis en la gestión que se va y deja establecida su versión sobre cómo se puso en marcha el proyecto.
En la práctica, Espino de Marotta fue quien estuvo vinculada a esa agenda. En la administración de Vásquez, la junta directiva del Canal la colocó como una de las figuras encargadas de impulsar el proyecto del agua, una responsabilidad que ahora queda directamente bajo su conducción como administradora.
Ilya Esipino de Marotta
"Cada dólar que administramos este canal es un dólar que le pertenece a Panamá y así lo vamos a tratar".
Espino de Marotta fue mucho más explícita al hablar de río Indio. En su primer discurso como administradora lo calificó como “el proyecto más importante que tiene nuestro país” y vinculó directamente su ejecución con la necesidad de garantizar el agua para más de dos millones de panameños y para la operación del Canal.
La nueva administradora también dejó claro que el desarrollo del proyecto tendrá que pasar por las comunidades de la cuenca. Dijo que deberá hacerse “a través del diálogo y con un alto nivel de compromiso con las familias de la cuenca”.
El conocimiento previo de Espino de Marotta sobre el Canal va más allá del proyecto hídrico.
Durante su trayectoria ocupó posiciones en áreas de Ingeniería y Operaciones y, como subadministradora, tuvo contacto con proyectos estratégicos y con los clientes de la vía. Esa experiencia adquiere ahora un valor adicional para una administradora que tendrá que combinar la operación diaria del Canal con una agenda de expansión y nuevas inversiones.
También conoce desde dentro la relación con los trabajadores, otro de los asuntos que destacó en su primer discurso. “La buena relación sindical no es un obstáculo para la eficiencia, sino una condición para lograrla”, afirmó.
Su llegada tiene, además, un significado histórico. Espino de Marotta se convirtió en la primera mujer en ocupar la administración del Canal. Pero ella misma quiso colocar el énfasis en otro aspecto de su trayectoria. “No llegué aquí por ser mujer. Llegué aquí porque en 41 años trabajé y me preparé para esta responsabilidad”, sostuvo.
Ingresó al Canal el 17 de junio de 1985, a los 23 años, como trabajadora temporal en el dique de reparación en Colón. Cuatro décadas después, tras avanzar dentro de la organización hasta ocupar posiciones de dirección, recibe una institución cuya agenda conoce desde antes de asumir el máximo cargo.
En contraste, el discurso de despedida de Vásquez tuvo poco espacio para su sucesora. La mencionó al inicio de la ceremonia y volvió a hacerlo al final, cuando pidió que Dios la guiara “por los mejores derroteros”. El grueso de sus palabras estuvo dedicado a los resultados de los últimos siete años, a la fuerza laboral y a los proyectos que considera parte de su legado.
Esa diferencia de énfasis no necesariamente implica una ruptura. El Canal es una institución en la que los relevos deben preservar la continuidad y en la que los proyectos trascienden a las personas.
La nueva administradora tendrá que llevar el reservorio de río Indio a la siguiente etapa, mientras enfrenta otros proyectos relacionados con energía, logística y terminales portuarias.
La nueva administradora del Canal de Panamá, Ilya Espino de Marotta, afirmó que río Indio es actualmente el proyecto más importante del país, tras recordar que la sequía de hace tres años obligó a reducir más de 2,700 tránsitos y comprometió la disponibilidad de agua para… pic.twitter.com/5G8erXQfXC
— La Prensa Panamá (@prensacom) September 7, 2026
Su primer discurso dejó clara la prioridad. “Hace 41 años llegué para aprender, hoy me toca dirigir”, dijo. La frase resume el tránsito de una carrera dentro de la institución hacia la responsabilidad de conducirla.
Ahora le corresponde transformar en resultados buena parte de la agenda que ya conoce. Entre todos esos proyectos, el agua —y particularmente río Indio— parece ser el que ella misma decidió colocar en el primer lugar.
A Espino de Marotta la voz se le quebró cuando anunció la presencia de sus padres y de sus hijos. Era un momento histórico para el Canal, pero también profundamente personal para ella. Había llegado al alba, prácticamente había dormido en el edificio de la Administración y allí mismo se había preparado para la jornada. Sin embargo, al mirar hacia su familia, recordó a quienes estuvieron detrás de los 41 años que la llevaron hasta ese momento.
Ilya Espino de Marotta, primera mujer en asumir la administración del Canal de Panamá, afirmó que llega al cargo no por ser mujer, sino por los 41 años de trabajo y preparación que la llevaron a asumir esta responsabilidad.
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“Llegué aquí porque en 41 años trabajé y me preparé… pic.twitter.com/Hbnik27FwM
Les agradeció haberla esperado en noches largas y haber entendido sus ausencias, sus viajes y aquellas llamadas telefónicas en medio de una crisis. Entonces pronunció una frase que resumió el significado que tenía para ella compartir ese día con su familia: “Ustedes cargaron conmigo por estos 41 años, lo que soy hoy, lo soy por ustedes y por eso este día les pertenece”.
Y quizás por eso, entre la firma que formalizaba su llegada a la administración del Canal y el discurso con el que asumía la responsabilidad de dirigir la vía interoceánica, ese fue el momento que ella había señalado como el más significativo.
Los proyectos del Canal
La administradora del Canal de Panamá recibe un portafolio de proyectos que apunta a ampliar el negocio más allá del tránsito de buques y, al mismo tiempo, generar actividad económica y empleo.
Las iniciativas contemplan 20,514 empleos durante la construcción y otros 19,116 durante la operación, según las estimaciones de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP). Entre los proyectos están el embalse de río Indio, dos terminales portuarias, un corredor logístico y el corredor energético o gasoducto.

Los puertos, previstos en Corozal y la isla Telfers, podrían convertirse en una de las primeras apuestas concretas de esta nueva etapa.
Su construcción tomaría entre dos y tres años y su adjudicación podría darse a finales de 2027 o en 2028. El proyecto contempla una inversión de unos $2,600 millones y generaría unos 17,108 empleos entre construcción y operación.

El corredor energético, por su parte, representa una inversión estimada de entre $4,000 millones y $8,000 millones y podría adjudicarse a finales de 2028, con una ejecución aproximada de tres años.
La iniciativa busca aprovechar la posición geográfica del país para facilitar el movimiento y almacenamiento de energía, mientras que el corredor logístico en la ribera oeste pretende ampliar las oportunidades asociadas al tránsito de mercancías.

Pero la expansión del negocio tendrá que avanzar junto con la solución al problema más urgente que enfrenta la vía: el agua. El embalse de río Indio requeriría una inversión de entre $1,500 millones y $1,600 millones y es considerado prioritario ante la recurrencia de las sequías y del fenómeno de El Niño.
Espino de Marotta plantea iniciar la ejecución en 2028, mientras comienzan los procesos de reasentamiento de las familias afectadas en Colón, Panamá Oeste y Coclé.














































